PRECIOSA SANGRE DE JESUCRISTO


ORACIÓN PARA BAUTIZAR A LOS BEBES ABORTADOS

Padre Celestial, Tu amor es eterno.

Por Tu amor infinito, salvaste al mundo a través de Tu Hijo Unigénito Jesucristo.

Mira a Tu único Hijo sobre la Cruz, sangrando sin cesar, por el amor a Su pueblo, y perdónanos.

Purifica y bautiza a los niños abortados con la Preciosa Sangre y Agua que brotó del Sagrado Costado de Tu Hijo, que colgaba muerto en la Cruz para salvarlos, en el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.

Que, a través de la santa muerte de Jesucristo, ellos reciban la vida eterna, por Sus Llagas sean sanados, y por Su Sangre Preciosa sean liberados.

Que se regocijen junto a los Santos en el Cielo. Amén

JESÚS AGONIZANTE
Nuevo rosario a la Preciosísima sangre de JESUCRISTO

ABORTOS

El número de bebés inocentes abortados diariamente es muy grande. La sangre de estos niños conmueve Mi Corazón agonizante, e incrementa Mi agonía. Consuelenme hablando y enseñando estos mensajes“.

10. Yo prometo bautizar a los niños abortados que son asesinados diariamente en el mundo, y conceder un profundo arrepentimiento y contrición en los corazones de sus padres, a través del poder de Mi Preciosa Sangre.

ORACIÓN (4)

¡Oh Misericordioso y Amante Jesucristo, sufriste tan dolorosamente en el Huerto de Getsemaní, que te llevó a exclamar: “Mi alma está triste hasta la muerte”! Consolamos Tu Sagrado Corazón que soporta tanto dolor. Tú sufriste la flagelación en la columna, y la coronación de espinas, con el fin de que fuéramos reconciliados con Dios. No obstante, muchas almas inocentes están siendo abortadas diariamente, y su llanto hiere Tu Sagrado Corazón. Te rogamos perdones todas las ofensas que recibes de los hombres.

Que la voz de los Querubines y Serafines celestiales te consuele. Y que la obra de evangelización de este mundo te conforte. Amén

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Agonizante Jesucristo, soporta todos estos sufrimientos, Señor.

Agonizante Jesucristo, te amamos

Agonizante Corazón de Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino.

ORACIÓN (6)

Amado Jesucristo, cuya misericordia es infinita, adoramos Tu Corazón Agonizante que soporta grandes sufrimientos por la salvación de los hombres. ¡Cordero del Sacrificio, Hijo de Dios e Hijo de la Virgen María, Dios y Hombre! Los malvados del mundo atravesaron Tu Sagrado Costado, Sangre y Agua brotaron, salvando al mundo del pecado. Te adoramos, oh Preciosa Sangre y Agua, te imploramos que salves las vidas de cada inocente niño no-nacido, y bautices los bebés abortados con el Agua de Tu Sagrado Costado, en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.

Que todos ellos, a través de la intercesión de los Principados y de todos los Ángeles del Cielo, alcancen la mansión eterna. Amén.

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Estas hermosas oraciones están incluidas en la Devoción a la Preciosa sangre de Jesucristo, en donde se nos da a conocer un nuevo Rosario con 12 cuentas, a saber:

DEVOCIÓN A LA PRECIOSA SANGRE DE JESUCRISTO

En Julio de 1995, exactamente a las 3 de la tarde, hora de la Divina Misericordia, Nuestro Señor llamó por primera vez a Bernabé Nwoye, un joven de 17 años, de Olo, Estado de Enugu, Nigeria. Nuestro Señor pidió a Bernabé que adorara Su Preciosa Sangre, y lo consolara de todos los ultrajes cometidos contra Ella.

Dos años después, el Señor le enseñó el Rosario a la Sangre Preciosa (en una visión), y todas las plegarias que lo componen. Los mensajes, oraciones e himnos, lo mismo que las instrucciones, dados directamente por Nuestro Señor, Su Madre María, Ángeles y Santos, entre 1997 y 2001, constituyen la Devoción a la Preciosa Sangre.

A continuación, algunos de ellos:

  1. EL ROSARIO

Este le fue enseñado a Bernabé después de haber presenciado toda la Pasión de Nuestro Señor, desde Getsemaní hasta la Resurrección. Jesús se le apareció, y le entregó un rosario para honrar la Preciosa Sangre. Este rosario estaba confeccionado como los demás rosarios, excepto que, en vez de diez cuentas, tenía doce cuentas rojas, y las cuentas que las separaban eran blancas. El Rosario, para ser rezado inmediatamente después del Santo Rosario a la Virgen, consiste en cinco misterios relacionados con las cinco Llagas de Cristo.

  1. CONSOLACIÓN

El segundo componente de la Devoción le fue entregado el 23 de Junio de 1997; estas oraciones son específicamente dirigidas al Padre Eterno y a Su Hijo Unigénito. Esta segunda parte de la devoción busca aplacar al Padre y al Hijo por las ingratitudes del mundo, las blasfemias y negligencias a la Preciosa Sangre, que tienen lugar en la Iglesia, en nuestras vidas, y en la sociedad en general.

  1. ADORACIÓN

En la tercera parte de esta Devoción, encontramos siete oraciones que adoran, glorifican y hacen peticiones a la Sangre Preciosa. Nuestro Señor reveló estas oraciones el 23 de Junio de 1997, junto con las oraciones de Consolación.

Las peticiones son por la Iglesia Católica, su jerarquía, el clero y todos los fieles. Se pide también por los pecadores empedernidos, las Almas del Purgatorio, y por los bebés abortados, para que reciban los beneficios de la Sangre Preciosa.

  1. REPARACIÓN

La cuarta parte de esta Devoción, fue revelada durante una visión de Jesús crucificado, el 10 de Diciembre de 1998. En siete angustiosos llamados, Jesús describe los pecados de la Iglesia y en el mundo en general, que lo mantienen místicamente crucificado. Estos pecados incluyen agravios y ofensas durante la Santa Misa, negligencia de los Sacramentos, modas inmodestas, avaricia, codicia, lujuria, etc., los cuales son causa de que millones caigan al infierno. Esta parte de la devoción consuela a la Santísima Trinidad, por las ofensas que le inflige la humanidad.

  1. INTERCESIÓN

En la quinta parte de la Devoción, están las oraciones especiales de intercesión, llamadas “Oraciones Místicas”. Estas son unas muy eficaces oraciones, enseñadas por Nuestro Señor durante el mes de Julio de 1998. Nuestro Señor reveló a Bernabé que estas oraciones son las mismas que pronunció El por la humanidad durante Su Pasión, y antes de exhalar Su último aliento. Son plegarias intercesoras “clave” para derrotar a todos los enemigos de la Santa Cruz (el Anticristo y sus fuerzas), para sostener nuestra fe, y liberarnos de maldiciones ancestrales.

  1. EL SELLO

A esta Devoción, el Cielo ha vinculado un preciado y poderoso regalo para los devotos a la Sangre Preciosa. El Gran Sello de Dios (el tabernáculo viviente en nuestros corazones) es una marca espiritual concedida a los devotos de la Sangre Preciosa contra el sello del enemigo, el 666. Este Sello de Dios, concede a los devotos fortaleza espiritual para resistir todas las tentaciones de satanás, y soportar los sufrimientos que vengan a través del Anticristo. Este Sello se consigue permaneciendo en estado de Gracia Santificante, especialmente en los periodos especificados por Nuestro Señor, cuando los Ángeles recorran la tierra para otorgarlo.

  1. LA HORA DE GETSEMANÍ

Finalmente, Nuestro Señor hace un llamado a todos Sus escogidos, para que permanezcan con El, cada jueves, de 11 p.m. a 3 a.m. del viernes (o por lo menos una hora dentro de este período). En este tiempo, se pueden llevar a cabo los cuatro componentes de la devoción, junto con la Santa Misa y la bendición (si fuera posible). En esta Hora de Getsemaní, los devotos compartirán la agonía experimentada por Jesús en el Huerto de Getsemaní (Huerto de los Olivos). La intención es obtener gracias para soportar el Gran Castigo, y mantenerse firmes en la fe.

  1. LLAMADO A LA SANTIDAD

La Devoción a la Preciosa Sangre, es un llamado diario a la santidad. Los devotos deben rezar diariamente, por lo menos, el Rosario a la Preciosa Sangre (después del de la Sma. Virgen), las letanías y la Consagración.

Está Devoción es un arma esencial contra satanás y sus espíritus malignos. Más que todo, la Devoción es una manera de vivir. El Señor la describe como “el camino de la aridez y del desierto”, lleno de cruces. Nos recuerda que solamente a través, de la cruz, puede un alma alcanzar la tierra de felicidad (el Cielo). Cualquier otro camino nos llevará al Infierno.

Es un llamado santo a los Católicos y a todos los Cristianos, que viven hoy en un mundo corrupto, lleno de engaños de satanás, a que regresen a la Verdadera Fe. A través de esta Devoción. Nuestro Señor ha anunciado el nacimiento del Triunfo del Inmaculado Corazón de María, y Su Glorioso Reino sobre la tierra. La humanidad debería, por lo tanto, señalar el día 14 de Septiembre como la fiesta del Triunfo de los dos Corazones de Amor.

Así lo ha pedido el Señor. Lo que queda por suceder en los días venideros, es la confrontación final entre el bien y el mal, que dará paso a esta Nueva Era.

Cada oración, cada himno de esta Devoción, ha venido directamente del Cielo.

ROSARIO A LA PRECIOSA SANGRE

En la Cruz – En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración al Espíritu Santo.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles, y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre, y gocemos de la dulzura del Bien y de Sus divinos consuelos.

Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.

CREDO: Creo en Dios Padre…

(inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre!

Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!

En la cuenta blanca: Padre Nuestro…

En las tres cuentas rojas: Ave María… (3 veces), Gloria al Padre…

En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

PRIMER MISTERIO: La Mano derecha de Nuestro Señor Jesús, es clavada.

(pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano derecha, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve a los pecadores del mundo entero y convierta muchas almas! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro… Ave María.

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre…

En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

SEGUNDO MISTERIO: La Mano izquierda de Nuestro Señor Jesús es clavada.

(pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano izquierda, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve almas del purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales! Amén

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro -Ave María

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre…

En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

TERCER MISTERIO: El pie derecho de Nuestro Señor Jesús es clavado.

(pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie derecho y por el dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, cubra los cimientos de la Iglesia Católica contra los planes del reino oculto y los hombres malignos! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro -Ave María

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero! Gloria al Padre…

En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

CUARTO MISTERIO: El Pie izquierdo de Nuestro Señor Jesús es clavado.

(pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie izquierdo, y por el dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella nos proteja en todos nuestros caminos de los planes y ataques de los espíritus malignos y sus agentes! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro -Ave María

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre…

En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

QUINTO MISTERIO: El Sagrado Costado de Nuestro Señor Jesús es traspasado. *(ver nota)

(pausa para breve meditación)

Oración: ¡Por
la Preciosa Llaga de Tu Sagrado Costado, y por el dolor causado por la lanza que lo traspasó, la Preciosa Sangre y Agua que brotan de ella, sane a los enfermos, resucite a los muertos, solucione nuestros problemas presentes, y nos enseñe el camino hacia Nuestro Dios para la Gloria eterna! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!

Padre Nuestro -Ave María

En las 12 cuentas rojas:

L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!

R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!

Gloria al Padre…

En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)

¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (3 veces)

La Salve: Dios te salve Reina y Madre…

Oremos

Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, te honramos, te alabamos y te adoramos por Tu obra de eterna alianza que trae paz a la humanidad. Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús. Consuela al Padre Todopoderoso en Su trono, y lava los pecados del mundo entero. Que todos te reverencien, oh Preciosa Sangre, ten misericordia. Amén.

Sacratísimo Corazón de Jesús Ten misericordia de nosotros

Inmaculado Corazón de María Ruega por nosotros

San José, esposo de María Ruega por nosotros

Santos Pedro y Pablo Rueguen por nosotros

San Juan al pie de la Cruz Ruega por nosotros

Santa María Magdalena Ruega por nosotros

Todos los guerreros de oración e intercesores del Cielo Rueguen por nosotros

Todos los grandes Santos de Nuestro Señor Rueguen por nosotros

Todas las huestes celestiales Legión Angélica de María Rueguen por nosotros

LETANÍAS DE LA PRECIOSA SANGRE DE JESUCRISTO

Señor ten piedad de nosotros – ¡Señor ten piedad de nosotros!

Cristo ten piedad de nosotros – ¡Cristo ten piedad de nosotros!

Señor ten piedad de nosotros – ¡Señor ten piedad de nosotros!

Cristo, escúchanos – ¡Cristo escúchanos benignamente!

Dios Padre Celestial, ¡ten piedad de nosotros!

Dios Hijo Redentor del mundo, ¡ten piedad de nosotros!

Dios Espíritu Santo, ¡ten piedad de nosotros!

Santísima Trinidad, un solo Dios, ¡ten piedad de nosotros!

L: ¡OH PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESUCRISTO, SANGRE DE SALVACIÓN!

R: SÁLVANOS A NOSOTROS Y AL MUNDO ENTERO

Océano de la Sangre de Jesucristo, ¡libéranos!

Sangre de Jesucristo llena de santidad y compasión, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, nuestra fortaleza y poder, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, alianza eterna, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, fundamento de la fe cristiana, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, armadura de Dios, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Divina caridad, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, flagelo de los demonios, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, auxilio de los que están atados, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Sagrado Vino, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Poder de los cristianos, ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, defensora de la fortaleza católica ¡libéranos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, verdadera fe cristiana, ¡libéranos!

SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO, SANGRE SANADORA, ¡SÁLVANOS!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Sangre ungidora, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, fortaleza de los hijos de Dios, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, comandante de los guerreros cristianos, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Sangre de Resurrección ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, bebida de los Ángeles del Cielo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, consuelo de Dios Padre, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, poder del Espíritu Santo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, circuncisión de los gentiles, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, paz del mundo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, luz del Cielo y de la tierra, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, arcoíris en el Cielo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, esperanza de los niños inocentes, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Palabra de Dios en nuestros corazones, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, arma celestial, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Divina Sabiduría, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, cimiento del mundo, ¡sálvanos!

Sangre Preciosa de Jesucristo, Misericordia del Padre, ¡sálvanos!

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Lava los pecados del mundo!

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Purifica el mundo!

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Enséñanos como consolar a Jesús!

ORACIÓN

Oh Sangre Preciosa, salvación nuestra, creemos, esperamos y confiamos en Ti. Libera a todos los que están en las manos de los espíritus infernales, te suplicamos.

Protege a los moribundos de las obras de los espíritus malignos y acógelos en la gloria eterna. Ten misericordia del mundo entero, y fortalécenos para adorar y consolar al Sagrado Corazón de Jesús. Te adoramos, oh Preciosa Sangre de misericordia. Amén

¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! (tres veces)

*Nota: En el Diario de Santa Faustina, leemos la explicación que le dio Jesús Misericordioso sobre los rayos de Su Imagen Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi Misericordia, cuando Mi Corazón Agonizante fue abierto por la lanza estando Yo en la Cruz”. (Diario 299)

CONSAGRACIÓN A LA SANGRE PRECIOSA DE JESUCRISTO

(rezar diariamente meditando)

Consciente de mi nada y de Tu Sublimidad, Misericordioso Salvador, me postro a Tus pies, y Te agradezco por la Gracia que has mostrado hacia mí, ingrata creatura.

Te agradezco especialmente por liberarme, mediante Tu Sangre Preciosa, del poder destructor de satanás.

En presencia de mi querida Madre María, mi Ángel Custodio, mi Santo patrono, y de toda la corte celestial, me consagro voluntariamente, con corazón sincero, oh queridísimo Jesús, a Tu Preciosa Sangre, por la cual has redimido al mundo del pecado, de la muerte y del infierno.

Te prometo, con la ayuda de Tu gracia y con mi mayor empeño, promover y propagar la devoción a Tu Sangre Preciosa, precio de nuestra redención, a fin de que Tu Sangre adorable sea honrada y glorificada por todos.

De esta manera, deseo reparar por mi deslealtad hacia Tu Preciosa Sangre de Amor, y compensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra del Precioso Precio de su salvación.

¡Oh, si mis propios pecados, mi frialdad, y todos los actos irrespetuosos que he cometido contra Ti, oh Santa y Preciosa Sangre, pudieran ser borrados!

He aquí, querido Jesús, que te ofrezco el amor, el honor y la adoración que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y todos los Santos han ofrecido a Tu Preciosa Sangre. Te pido que olvides mi falta de fe y frialdad del pasado, y que perdones a todos los que te ofenden.

¡Oh Divino Salvador! rocíame a mí y a todos los hombres con Tu Preciosa Sangre, a fin de que te amemos, ¡oh Amor Crucificado, de ahora en adelante con todo nuestro corazón, y que dignamente honremos el Precio de nuestra salvación! Amén

Bajo Tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡oh Virgen siempre gloriosa y bendita!

DOCE PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO A QUIEN DEVOTAMENTE RECE EL ROSARIO DE LA PRECIOSA SANGRE

1. Yo prometo proteger de los ataques del maligno a quien devotamente rece este rosario.

2. Yo preservaré sus cinco sentidos.

3. Yo lo protegeré de una muerte súbita.

4. Doce horas antes de su muerte, beberá Mi Sangre Preciosa y comerá Mi Cuerpo.

5. Veinticuatro horas antes de su muerte, le mostraré Mis cinco Llagas, para que sienta un profundo arrepentimiento de todos sus pecados, y tenga perfecto conocimiento de ellos.

6. Quien rece este Rosario como novena, conseguirá lo que pide. Su oración será contestada.

7. Yo realizaré muchos milagros maravillosos a través del rezo de este Rosario.

8. A través de esta oración, destruiré muchas sociedades secretas, y liberaré muchas almas atadas, por medio de Mi Misericordia.

9. A través de este Rosario, salvaré muchas almas del Purgatorio.

10. Yo le mostraré Mi camino a quien honre Mi Preciosa Sangre con este Rosario.

11. Yo tendré misericordia de aquellos que tengan misericordia de Mis Preciosas Llagas y Sangre.

12. Quienquiera que enseñe esta oración a otra persona, ganará una indulgencia de cuatro años.

“Hijos míos… este Rosario de la Preciosa Sangre de Mi Hijo combina todas las devociones de Su Pasión”.

(Santísima Virgen María, 29 Enero, 1997)

PLEGARIAS DE CONSOLACIÓN A JESUCRISTO AGONIZANTE

ORACIÓN (1)

Padre Eterno, cuando ibas a enviar al mundo a Tu Hijo Unigénito, Nuestro Señor Jesucristo, con el propósito de salvarnos y establecer un nuevo paraíso a través de la Preciosísima Sangre, movido por el amor, dijiste: “¿A quién enviaré, ¿quién irá a redimir a Mi pueblo? La Corte Celestial permaneció en silencio hasta que Tu Hijo respondió: “Aquí estoy, envíame a Mí, Padre”. Honor y adoración sean dadas a Ti, oh Amor Divino; alabanza y reverencia a Tu nombre, oh adorable Jesucristo. Recibe consuelo, oh agonizante Jesucristo.

La recompensa que recibiste de Tu pueblo por tu benevolencia, fue el pecado.

Ellos pecaron y blasfemaron día y noche contra Tu Santo Nombre. Se enfrentaron a Ti, y desobedecieron Tus mandamientos.

Padre, recibe consuelo a través de las voces de Tus coros celestiales. Que la voz de Tus Dominaciones te consuele. Amén

Padrenuestro… Avemaría… Gloría al Padre…

Agonizante Jesucristo, soporta todos estos sufrimientos, Señor

Agonizante Jesucristo, te amamos

Agonizante Corazón de Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino.

Himno

Seas consolado, oh Jesucristo, Nuestro Señor oramos para que Tu Preciosa Sangre no haya sido vertida en vano por nosotros.

ORACIÓN (2)

Padre Eterno, Tú preparaste un Tabernáculo Santo para Tu Hijo Unigénito, Jesucristo, el vientre de la Santísima Virgen María. Bendito sea el vientre que albergó al único Hijo de Dios. Padre, Tu Hijo Unigénito nació en Belén, y fue recostado en un pesebre, porque no había sitio ni para El, ni para sus padres en la posada. Esto fue así, para que el mundo buscara primero el Reino de Dios, y no el bienestar y las cosas perecederas de este mundo.

Padre, esto indicó que Tu propio pueblo no estaba preparado para recibir a su Rey, Redentor y Creador. No había sitio para el Rey de los Cielos y tierra en su propia tierra. Señor, Tú viniste a los tuyos, y ellos no te reconocieron como Rey. Viniste a tu tierra, y ellos no te conocieron. Cuando supieron de Ti, planearon Tu muerte. Por medio de ese plan, mataron a muchos inocentes. Un grito desgarrador y lamentos, se escucharon en Tu propia tierra, como bienvenida al Rey. Las mujeres rehusaron ser consoladas por la muerte de sus hijos.

Jesús, Tú soportaste todas estas cosas por el amor que tienes a Tu pueblo. Pero Tu pueblo continuó pecando y haciendo toda clase de mal contra Ti y Tu Padre Celestial. En vez de tenerte como Rey, te tuvieron como enemigo. En vez de Redentor, eras un depredador para el pueblo a quien salvaste.

¿Quién, recordando Tu misericordia y bondad hacia Tu pueblo, te podrá consolar? Que seas por siempre consolado y confortado, amado Jesucristo. Que los coros celestiales de Ángeles y Arcángeles te alaben y consuelen. Amén

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Agonizante Jesucristo, soporta todos estos sufrimientos, Señor.

Agonizante Jesucristo, te amamos.

Agonizante Corazón de Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino.

Himno

Calma el ardor de Tu ira, oh Señor nos arrepentimos de haber pecado contra ti no volveremos a pecar.

ORACIÓN (3)

¡Oh Amado Jesucristo, que viniste al mundo para redimir a tu pueblo del pecado! ¡Oh Pastor Bueno que fuiste tratado con tanto desprecio y maldad por Tu rebañó! Al venir, viste como Tu pueblo profanaba el Santuario de Tu Padre. Tu furor los echó fuera del Santo Templo. Pero hoy, los hombres se han vuelto más carnales, y descuidan Tu Presencia en el Tabernáculo.

Te consolamos por los pecados que los hombres cometen contra Ti, presente en el Santo Tabernáculo; por la frialdad y negligencia que muestran en Tu Presencia… por aquellos que Te reciben indignamente, y por todos los actos irrespetuosos que cometen contra Ti. Perdón, perdón, Amado Jesucristo. Aunque los hombres Te siguen crucificando una y otra vez, por Tu misericordia, soporta todos estos insultos de las criaturas que tanto amas.

¡Oh Misericordioso Jesucristo! ¡Que seas por siempre consolado, y tengas misericordia de Tu pueblo, te pedimos! ¡Que la voz de las Virtudes Celestiales te consuele! Amén.

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Agonizante Jesucristo, soporta todos estos sufrimientos.

Agonizante Jesucristo, te amamos.

Agonizante Corazón de Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino.

Himno

Agonizante Corazón de Jesucristo que has sufrido y expiado por nosotros hágase Tu voluntad en la tierra.

ORACIÓN (4)

¡Oh Misericordioso y Amante Jesucristo, sufriste tan dolorosamente en el Huerto de Getsemaní, que te llevó a exclamar: “Mi alma está triste hasta la muerte”! Consolamos Tu Sagrado Corazón que soporta tanto dolor. Tú sufriste la flagelación en la columna, y la coronación de espinas, con el fin de que fuéramos reconciliados con Dios. No obstante, muchas almas inocentes están siendo abortadas diariamente, y su llanto hiere Tu Sagrado Corazón. Te rogamos perdones todas las ofensas que recibes de los hombres.

Que la voz de los Querubines y Serafines celestiales te consuele. Y que la obra de evangelización de este mundo te conforte. Amén

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Agonizante Jesucristo, soporta todos estos sufrimientos, Señor.

Agonizante Jesucristo, te amamos

Agonizante Corazón de Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino.

Himno

Jesús, presente en la Santa Eucaristía te pedimos perdón por todos los pecados cometidos contra Ti.

ORACIÓN (5)

¡Oh Jesús, ¡Bondadoso y Misericordioso, que te ofreciste a Ti mismo como Cordero del Sacrificio, para la salvación de la humanidad, te consolamos!

Oh Buen Dios, te entregaste humildemente a las autoridades judías, que te arrastraron sin misericordia, como si fueras un criminal, para ser juzgado por los hombres. Te consolamos, oh Agonizante Jesucristo, por todos los insultos que recibiste en los tribunales del mundo. Te consolamos por todos los crueles tormentos que sufriste de parte de Tu pueblo. Que por siempre seas adorado. Amén

L: Adoramos las Llagas de Tu Sagrado Cuerpo:

R: Seas por siempre consolado, oh Sacratísimo Corazón, que soportas todos estos sufrimientos.

L: Adoramos Tu Sagrada Cabeza que soporta la vergonzosa corona de espinas:

R: Te consolamos, oh Sacratísimo Corazón, que soportas todos estos sufrimientos.

L: Adoramos los dos Corazones de Amor que se encontraron en el camino al Calvario:

R: Sean por siempre consolados, oh Corazones de la Madre y del Hijo.

Sean por siempre consolados por toda la angustia y dolor sufridos en el camino al Calvario.

L: Adoramos Tu Preciosísima Sangre vertida en las calles de Jerusalén:

R: Recibe consuelo, Señor, porque Tu Sangre sirvió como reparación. En el Calvario, el Creador de Cielos y tierra, quedó desnudo a la vista de todos.

L: Te adoramos, Agonizante Jesucristo, que soportas esta vergüenza para la remisión de los pecados del mundo:

R: Gloria, honor y adoración a Ti, que humildemente aceptaste la Cruz de mi salvación. Cuando yacías en la Cruz, los soldados cruelmente estiraron Tus miembros, y clavaron Tus manos y pies. Honor y adoración a Tus Sagradas Llagas y a Tu Preciosísima Sangre.

Te rogamos, soporta todos los grandes sufrimientos y dolores que padeciste en la Cruz.

L: Adoramos Tu Santa Muerte, Inmaculado Cordero de Dios:

R: Reina por siempre, oh Preciosísima Sangre y Agua de Tu Sagrado Costado. Agonizante Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino. Amén

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Agonizante Jesucristo, soporta todos estos sufrimientos, Señor. Agonizante Jesucristo, te amamos. Agonizante Corazón de Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino.

Himno

Jesús Crucificado, las gotas de Sangre que vertiste fueron todas contadas.

L: Agonizante Jesucristo, Hijo único de Dios, Redentor y Creador del mundo, Perdona y ten misericordia del mundo:

R: Agonizante Corazón de Jesucristo, recibe consuelo. Amén 15

ORACIONES DE ADORACIÓN A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESUCRISTO

ORACIÓN INICIAL

Todopoderoso y Eterno Padre, la magnitud de Tu amor por nosotros, se refleja por entero en el hecho de haber entregado Tu Hijo Unigénito a la humanidad. El no sólo es igual a Ti, sino que es Uno Contigo. Estamos en deuda Contigo.

Obviamente no podemos pagarte, pero te pedimos Tu gracia, y deseamos mostrarte nuestro amor en esta adoración. Te damos gracias por Tu benevolencia, y te pedimos nos ayudes a mostrarte nuestro amor y gratitud, cambiando nuestra vida.

Que San Miguel Arcángel, con todas las huestes de Ángeles y Santos se unan a nosotros, y nos acerquen más a Ti durante esta adoración. Te lo pedimos por medio de Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Himno

Adoración a la Preciosa Sangre de Jesús te adoramos, Preciosa Sangre de Jesucristo.

ORACIÓN (1)

Amado Jesucristo, cuya misericordia es infinita, adoramos Tu Corazón Agonizante que soporta grandes sufrimientos por la salvación de los hombres.

¡Divino Cordero de Dios, ¡Hijo de Dios e Hijo de la Virgen María, Dios y Hombre!

Tú sufriste terriblemente por amor a la humanidad, y con gran temor y angustia sudaste sangre en el Huerto de Getsemaní.,. adoramos Tu Preciosísima Sangre y el dolor de Tu Agonizante Corazón. Te pedimos para Tu Santa Iglesia, el Papa, los Cardenales, Obispos, Sacerdotes y laicos, que están bajo la sombra de Tu Preciosísima Sangre, protección, paz y amor. Que a través de la intercesión de San Miguel Arcángel y de todos los Arcángeles del Cielo, podamos vencer al Dragón Rojo. Amén.

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Himno

Jesús, presente en la Eucaristía que venga el tiempo por el cual has orado cuando seamos uno en Ti.

TODOS

¡Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Adoración y alabanza a Ti por siempre! Amén.

ORACIÓN (2)

Amado Jesucristo, cuya misericordia es infinita, adoramos Tu Corazón Agonizante que soporta grandes sufrimientos por la salvación de los hombres. ¡Manso Cordero de Dios, ¡Hijo de Dios e Hijo de la Virgen María, Dios y Hombre! Tú permitiste que Tu Sagrado Cuerpo fuera atado a la columna y flagelado, para liberarnos del pecado, y traer la salvación a la humanidad. Adoramos Tu Preciosísima Sangre que brotó de las numerosas heridas de Tu Sagrado Cuerpo. Oramos por la conversión de los pecadores del mundo entero. Permite que una gota de Tu Sangre caiga sobre sus corazones para que a través de la intercesión de los Querubines y Serafines y todos los Ángeles del Cielo, todos los hombres se vuelvan a Ti. Amén

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Himno

Agonizante Corazón de Jesús te adoramos, te alabamos a Ti todo honor y gloria.

TODOS

¡Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Adoración y alabanza a Ti por siempre! Amén.

ORACIÓN (3)

Amado Jesucristo, cuya misericordia es infinita, adoramos Tu Corazón Agonizante que soporta grandes sufrimientos por la salvación de los hombres. ¡Humilde Cordero de Dios Hijo de Dios e Hijo de la Virgen María, Dios y Hombre!

Tu Sagrada Cabeza fue coronada de espinas. El Templo de la Divina Sabiduría fue golpeado con varillas de hierro por temerarios pecadores, y lo permitiste para traer paz al mundo y hacer posible un nuevo Jardín del Edén. Adoramos la Preciosísima Sangre que brota de Tu Sagrada Cabeza. Te imploramos por la liberación de las almas del Purgatorio, y la protección de las almas de los moribundos. Derrama Tu Preciosa Sangre para ahuyentar a todos Tus enemigos, a través de la intercesión de los Tronos y Potestades del Cielo y todas sus huestes. Amén.

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Himno

Jesús, presente en la Santa Eucaristía te adoramos y alabamos Tu Nombre y confiamos que nos darás la paz.

TODOS

¡Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento y Luz del Cielo y de la tierra nos cubra ahora y siempre. Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Adoración y alabanza a Ti por siempre! Amén.

ORACIÓN (4)

Amado Jesucristo, cuya misericordia es infinita, adoramos Tu Corazón Agonizante que soporta grandes sufrimientos por la salvación de los hombres. ¡Inmaculado Cordero de Dios, Hijo de Dios e Hijo de la Virgen María, Dios y Hombre!

Humildemente recibiste la Cruz de Salvación, y caminaste hacia el Calvario. Vertiste Tu Preciosa Sangre por las calles de Jerusalén. Adoramos Tu Preciosísima Sangre vertida, Te pedimos por la liberación de los cautivos, y por el regreso de los no católicos a la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia fundada por Ti. Rocía Tu Preciosísima Sangre para que por la intercesión de las Dominaciones y todos los Ángeles del Cielo, los cautivos sean liberados, y las ovejas perdidas regresen a un solo rebaño. Amén.

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Himno

Agonizante Corazón de Jesucristo a Ti el honor y la alabanza haz que todos los corazones se vuelvan a Tí

TODOS

¡Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento y Luz de Cielo y de la Tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén. 18

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Adoración y alabanza a Ti por siempre! Amén

ORACIÓN (5)

Amado Jesucristo, cuya misericordia es infinita, adoramos Tu Corazón Agonizante que soporta grandes sufrimientos por la salvación de los hombres.

¡Misericordioso Cordero de Dios, Hijo de Dios e Hijo de la Virgen María, Dios y Hombre!

Humildemente aceptaste la Cruz de la Salvación del mundo. Humildemente extendiste Tu Cuerpo sobre la Cruz, mientras Tu pueblo te sujetaba y te clavaba en la Cruz. Adoramos Tu Preciosísima Sangre que brota de Tus Manos y Pies traspasados. Te suplicamos protejas a todos los santos que viven en el mundo entero, de las acciones del Anticristo. Derrama Tu Preciosa Sangre sobre ellos, para que por la intercesión de las Virtudes y todos los Ángeles, alcancen el Cielo después de su lucha. Amén

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre…

Himno

Cantemos contigo, Virgen Madre y amemos contigo a Tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo que murió por nosotros.

TODOS

¡Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Adoración y alabanza a Ti por siempre! Amén.

ORACIÓN (6)

Amado Jesucristo, cuya misericordia es infinita, adoramos Tu Corazón Agonizante que soporta grandes sufrimientos por la salvación de los hombres. ¡Cordero del Sacrificio, Hijo de Dios e Hijo de la Virgen María, Dios y Hombre! Los malvados del mundo atravesaron Tu Sagrado Costado, Sangre y Agua brotaron, salvando al mundo del pecado. Te adoramos, oh Preciosa Sangre y Agua, te imploramos que salves las vidas de cada inocente niño no nacido, y bautices los bebés abortados con el Agua de Tu Sagrado Costado, en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Que todos ellos, a través de la intercesión de los Principados y de todos los Ángeles del Cielo, alcancen la mansión eterna. Amén.

Padrenuestro… Avemaría… Gloria al Padre… 19

Himno

Agonizante Corazón de Jesucristo te adoramos, te damos gracias y te alabamos por siempre.

TODOS

¡Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.

L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Adoración y alabanza a Ti por siempre! Amén.

ORACIÓN (7)

Amado Jesucristo, cuya misericordia es infinita, ¿cómo podremos expresar nuestro amor por Ti? Hiciste de Tu Preciosísima Sangre la bebida de los Ángeles del Cielo; te alabamos, oh Preciosísima Sangre. Te adoramos, oh Preciosísima Sangre. Que toda creatura adore Tu Preciosísima Sangre. Amén.

Himno

Gloria y gratitud al Padre honor y alabanzas a Su Hijo Cristo y al Espíritu Santo.

L: ¡Te adoramos, oh Preciosísima Sangre de Jesucristo! R: ¡Sangre de Salvación!

L: ¡Te adoramos, oh Preciosísima Sangre de Jesucristo! R: ¡Alianza Eterna!

L: ¡Te adoramos, oh Preciosísima Sangre de Jesucristo! R: ¡Arma Celestial!

L: ¡Te adoramos, oh Preciosísima Sangre de Jesucristo! R: ¡Esperanza de los niños inocentes!

L: ¡Te adoramos, oh Preciosísima Sangre de Jesucristo! R: ¡Consuelo de Dios Padre! Amén.

Nota: Al final de cada década del Rosario a la Sangre Preciosa, se reza: “Que la Preciosa Sangre que brota…” sin embargo, en las plegarias de adoración se dice: “Que la Preciosísima Sangre que brota”. Esto es lo que el vidente vio y grabó. En el Rosario, una inclinación de cabeza es suficiente, pero en la Adoración, la frente toca el suelo, si el devoto puede convenientemente hacerlo. 20

PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A QUIENES DEVOTAMENTE RECEN LAS ORACIONES DE CONSOLACIÓN Y ADORACIÓN

1. Hijos Míos, Yo prometo proteger contra los ataques del mal, a quien devotamente Me consuele y adore con estas oraciones. No morirá de muerte súbita. No será quemado por el fuego.

2. Hijos Míos, Yo prometo proteger contra los ataques de los espíritus malignos a quien devotamente Me consuele y adore.

3. Cualquier soldado que rece esta oración antes de entrar al campo de batalla, no será derrotado. Ninguna bala tendrá efecto sobre él.

4. Si se reza esta oración por una mujer en labores de parto, sus dolores serán disminuidos. La mujer que devotamente rece esta oración, tendrá un parto seguro.

5. Pongan esta oración sobre la cabeza de cualquier niño perturbado por los malos espíritus. Mis Querubines lo protegerán.

6. Yo prometo proteger a las familias de los efectos de los rayos y truenos, y la casa donde esté esta oración, será protegida de las tormentas.

7. Si esta oración se reza ante un moribundo, Yo prometo que su alma no se perderá.

8. Cualquier pecador que Me consuele y adore a través de esta oración, obtendrá la conversión.

9. Yo prometo proteger con Mi Preciosa Sangre y esconder dentro de Mis Llagas, a todos los que Me consuelen y adoren. El veneno no tendrá efecto sobre ellos. Yo guardaré sus cinco sentidos.

10. Yo prometo bautizar a los niños abortados que son asesinados diariamente en el mundo, y conceder un profundo arrepentimiento y contrición en los corazones de sus padres, a través del poder de Mi Preciosa Sangre.

11. Todos los que devotamente Me consuelen y adoren con esta oración hasta su muerte, se unirán a los Ejércitos y Coros Celestiales. Les concederé la Estrella de la Mañana. 21

IMPORTANTE PEDIDO

Jesús ha pedido a todos Sus hijos que vayan con El a Getsemaní (Huerto de los Olivos). Por lo tanto, cada jueves, desde las 11 p.m. hasta las 3:00 a.m. de la mañana del viernes, es la Hora de Getsemaní.

Jesús dijo a Bernabé:

“Hijos Míos, Yo estoy en Getsemaní por ustedes y por la gente del mundo entero. Yo siempre estoy en Getsemaní debido a la hora que se acerca, la hora de terror, muy temible y terrible. Hijos Míos, ¿cuántos sobrevivirán? Por el amor que les tengo a ustedes y a todos los hombres, estoy aquí en Getsemaní, llamándoles para que vengan y velen Conmigo. Permanezcan en Getsemaní Conmigo, de manera que no desfallezcan cuando llegue la hora”.

LA HORA DE GETSEMANÍ

Cada jueves de 11:00 p.m. hasta las 3:00 a.m. del viernes es la Hora de Getsemaní. Las siguientes oraciones se deben decir durante ese tiempo:

I. Rosario a la Santísima Virgen María.

II. Santo Rosado a la Preciosa Sangre/Letanías.

III. Oración de Consagración a la Preciosa Sangre.

IV. Oraciones de Consolación y Adoración.

V. Oraciones de Reparación a Jesucristo Agonizante (los siete Llamados Angustiosos)

VI. Otras oraciones místicas de Nuestro Señor Jesucristo.

VII. La Misa Votiva de la Preciosa Sangre y exposición del Santísimo Sacramento (cuando sea posible)

Para los que lleven a cabo la Hora de Getsemaní, hay promesas de gracia. Además, Jesús ha dicho que los que son fieles a esta Hora, no tendrán nada que temer al Anticristo. 22

ORACIONES DE REPARACIÓN A JESUCRISTO AGONIZANTE

LLAMADOS ANGUSTIOSOS

ORACIÓN INICIAL

Señor Jesucristo, a través de la historia. Tú nos conduces de regreso al Padre Todopoderoso. Te damos gracias y apreciamos Tu amor. Recordamos, con dolor en el corazón, nuestra debilidad, nuestros pecados, y todo Tu sufrimiento en esta noble tarea.

¿Cómo aminorar Tu sufrimiento? Ayúdanos a hacerlo, te lo pedimos. Haremos lo que sea necesario, si Tú así lo quieres. Muéstranos Tu amor si esa es Tu voluntad.

Hacemos esta oración, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina con el Padre, en unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén

Padre Eterno, te ofrezco todas las Heridas de Tu amadísimo Hijo Jesucristo, los dolores y agonías de Su Sacratísimo Corazón, y Su Preciosísima Sangre que brotó de todas Sus Heridas, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén (3 veces)

Credo…

PRIMER LLAMADO ANGUSTIOSO

“¿Dónde estás hijo Mío? Tu Señor te busca… ¡Ven a Mí!… ¡Ven, acércate más, y escucha Mi angustioso llamado!

Hijo Mío… había una vez un Hombre que tenía muchas ovejas, las cuidaba y pastoreaba bien. Cuando tenían sed, las conducía a un manantial de agua fresca, para que pudieran satisfacer su sed. No permitía que pasaran hambre. Las llevaba a verdes praderas. Ellas comían y engordaban y se fortalecían. El Hombre fortificó la tierra donde pastaban, para que ningún lobo entrara y dañara el rebaño.

Un día, las ovejas planearon una rebelión, y a la fuerza escaparon del campo y se adentraron en el bosque. Allí, fueron capturadas por animales salvajes. Eran como esclavas sin esperanza. Sus cuerpos y sangre eran utilizados para festivales y sacrificios de animales a sus dioses.

A pesar de todo esto, el Hombre no se olvidó de su rebaño. Envió a sus sirvientes, y a todos los mataron. Por último, envió a Su Hijo, quien al fin ganó la batalla.

El Hijo del Hombre, condujo al rebaño, día y noche a través del desierto. En este caminar, surgieron muchas dificultades, que no podían soportar. Se quejaron al Hijo del Hombre, profirieron toda clase de palabras crueles contra Él, y finalmente lo mataron.

Hijo… ¿qué piensas que hará el Padre del Hijo del Hombre cuando se entere de la muerte de Su Hijo? 23

Hijo… ustedes son el rebaño. Mi Padre es el dueño del rebaño, quien envió muchos profetas a Su pueblo, que vivió en un desierto terrible.

Yo soy el Hijo, a quien ustedes persiguieron y mataron. ¿Qué les he hecho? A pesar de todos vuestros pecados. Mi Padre aún los está llamando para que regresen a Él. Pero ustedes no prestan atención a Su llamado.

¡REGRESEN! ¡OH ISRAEL, PUEBLO MÍO!

Hagan reparación por sus pecados y los pecados que el mundo entero comete contra Mí Padre y contra Mi Preciosa Sangre. ¡YO SOY EL AGONIZANTE JESUCRISTO!

(Silencio)

ORACIÓN (1)

Dios mío. Dios mío… yo creo firmemente con todo mi corazón… espero y confío sinceramente en Tí. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente.

Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Tí, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) – Gloria (tres veces)

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros… Que se haga Tu voluntad en la tierra.

Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor… perdón porque hemos pecado… No pecaremos nunca más.

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén 24

ORACIÓN AGONIZANTE

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén

SEGUNDO LLAMADO ANGUSTIOSO

“Hijo Mío, acércate a Mí, escucha Mi angustioso llamado. Por amor a ti, ofrezco Mi Cuerpo como sacrificio vivo, pan de vida para todos los hombres. Mi Sangre, preciosa bebida, bebida de los Ángeles del cielo, entregada con amor a los hombres.

Hijo Mío… permanezco por ti en el Sacramento del Amor… esperando pacientemente por tí en el Tabernáculo, donde estoy prisionero por tí.

Tú, raras veces te acercas a Mí, porque no te acuerdas de Mí, que estoy prisionero por ti.

Hijo mío… Mi agonía es grande cuando veo la frialdad, la indiferencia y la negligencia con que te acercas a la Santa Trinidad, cuya Presencia llena el Santuario Santo. Yo estoy aquí, hijo mío… Yo estoy aquí en plenitud. Teme la Presencia de tu Dios. Acércate con respeto y reverencia.

Hijo mío… ¿sabes tú lo que sufro cuando entro en el santuario de tu corazón a través de la Sagrada Comunión? Tus pecados me amarran y me flagelan sin misericordia. En tu corazón no hay nadie que Me consuele. Luego de haberme flagelado insensiblemente, Me arrastras fuera, y cierras con llave la puerta de tu corazón con iniquidad. Esto es lo que Me haces con tu vida de pecado.

Yo soy el Pan de Vida para todos los hombres que me reciben en estado de santidad. Vengo a darles vida, no muerte. Limpia las iniquidades de tu corazón. Ábreme la puerta de tu corazón. Haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí.

Hijo… que Yo viva en tu santuario de una Comunión a la otra. ¡Acógeme, hazme sentir bienvenido!

Hijo mío… todos los que Me acogen, acogen a Mi Padre y al Espíritu Santo que viven en Mi. Todos los que Me rechazan, rechazan a la Santísima Trinidad. Hijo… aún cuando otros Me rechacen, haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí.

Yo soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES.”

(Silencio)

ORACIÓN (1)

ACTO DE CONTRICIÓN

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) – Gloria (3)

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

ORACIÓN AGONIZANTE 25

TERCER LLAMADO ANGUSTIOSO

“Hijo Mío… Yo estoy en tu corazón, un Getsemaní solitario, donde estoy velando, y nadie viene a velar Conmigo ni siquiera por una hora. Tu prefieres ir tras la posesión de bienes terrenos, aún a riesgo de tu perdición, dejándome sufrir solo.

El enemigo se aproxima rápidamente… está ganando terreno a fin de ganar muchas almas, mientras tú duermes. Hijo, ¿no puedes levantarle y velar Conmigo siquiera una hora? Yo estoy en el santuario de tu alma, un Getsemaní solitario, esperando que vengas.

Muchas almas, muchas almas van al infierno a causa de los pecados de la carne. Hijo, mira como tú conduces muchas almas a la perdición a través de tu forma de vestir. Yo soy aquel a quien tú expones desnudo públicamente. Hijo… consuélame. Hijo, ten misericordia de Mí.

¡Nunca debe un hombre imitar a una mujer! ¡Nunca debe una mujer imitar a un hombre! Sé tal como Yo te hice, hijo; sé tal como Yo te hice. Te digo, aléjate de esta moda mundana. Ese es el plan del enemigo: destruir el templo del Espíritu Santo que es tu cuerpo. Vive una vida modesta.

Mi hijo amado, porque te amo y deseo que me muestres amor, te suplico me ofrezcas todo tu ser, que lo guardes para Mí y solamente para Mí. Que él me glorifique siempre, que me consuele siempre. No hago este llamado al mundo, sino a tí a quien amo. Ofrécemelo… ofrécelo para salvación. Yo soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES!”

(Silencio)

ORACIÓN (1)

ACTO DE CONTRICIÓN

Padrenuestro (1) – Avemaría (1) – Gloria (3)

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

ORACIÓN AGONIZANTE

CUARTO LLAMADO ANGUSTIOSO

“Hijo Mío… ¿es así como traicionas a tu Señor y Salvador? Solamente por el dinero mundano y perecedero, escogiste traicionar a tu Señor, y entregarme a esos hombres crueles para que Me crucificaran. Hijo, te estás convirtiendo en el Judas de este último tiempo. ¡Cuán terrible será todo para aquellos que traicionan al Hijo del Hombre, y lo entregan a hombres pecadores para ser crucificado! Mira cuan lamentablemente van a la eternidad a sufrir por siempre.

Aún entre los sacerdotes de Mi Corazón, hay muchos Judas que prefieren los bienes terrenales a cambio de su Señor, quien está en agonía.

Esto me causa mucho dolor, hijo Mío, porque están haciendo de la casa de Mi Padre un mercado. Mi Padre está grandemente molesto. Miren bien, cómo ustedes me están sacando de Mi Santo templo. Hijo, ¿deseas la presencia de tu Dios? Ofréceme tu vida.

Yo soy Aquel a quien ustedes están traicionando solamente por cosas terrenales. Hijo… ya que todas esas cosas por las que estás trabajando serán destruidas por el fuego… ¿por qué estás trabajando en vano? 26

Regresa a Mí, hijo Mío… ten misericordia de Quien vino a salvarte. Que Mis sacerdotes regresen a Mí. Yo soy Jesucristo Agonizante quien los ama, llamándoles para que REGRESEN!”

(Silencio)

ORACIÓN (1)

ACTO DE CONTRICIÓN

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) – Gloria (3)

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

ORACIÓN AGONIZANTE

QUINTO LLAMADO ANGUSTIOSO

“Hijo Mío… ¿cuándo terminaran los tormentos de Mi flagelación, causados por tus pecados y los del mundo? ¿Por qué Me están flagelando, y al mismo tiempo coronándome de espinas? Y diciendo: “DÉJENME PECAR… YA IRÉ DESPUÉS A CONFESARME”. Yo soy el Agonizante Jesús, a Quien tú constantemente torturas.

Hijo… ¿ACASO TE DI EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA, PARA QUE TE CONVIRTIERAS EN UN POZO DE INIQUIDAD?

Ese es el Sacramento de Mi Amor. El abre el océano de la misericordia divina. Mi Sangre y Agua Preciosas, que brotaron para salvar y lavar tu iniquidad, para que vayas y no peques más.

Hijo… retira la corona de espinas… ten misericordia de Mí, no Me flageles más. Ama a tu Dios, tu Creador. No te hagas falsos dioses de ninguna creatura. Sólo a tu Dios temerás y adorarás. No pronuncies el nombre de tu Dios en vano.

Hijo… recuerda guardar el día obligatorio, santo. Haz respetar Mi Nombre en este mundo corrupto. Haz todas estas cosas, para aminorar los dolores de Mi agonía. Ofrece todos tus desengaños, pruebas y persecuciones en reparación por tus pecados, y los del mundo entero.

Yo soy el Agonizante Jesucristo, llamándote para que REGRESES”.

(Silencio)

ORACIÓN (1)

ACTO DE CONTRICIÓN

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) – Gloria (3)

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

ORACIÓN AGONIZANTE

SEXTO LLAMADO ANGUSTIOSO

“Hijo Mío… acércate a Mí, y escucha Mi angustioso llamado. Diariamente ando buscando quien Me consuele, y no encuentro a nadie. Mira Mi rostro agonizante. ¿Dónde está la Verónica de estos tiempos? ¿Dónde está para que Me limpie el rostro y Me consuele? ¿Acaso se ha unido a la 27

multitud gritando: crucifícalo, crucifícalo    

Se han olvidado que Yo soy su Mesías, que los sacó de Egipto, que los alimentó con el maná celestial, y los acogió bajo Sus alas en seco y ardiente desierto.

Me has rechazado y ya no hay nadie que me ayude. Hijo… así es como tú abandonas tu cruz, y te alejas del camino del Calvario, dejándome sufrir solo.

En verdad te digo, hijo Mío… NO HAY OTRO CAMINO QUE TE CONDUZCA A LA TIERRA PROMETIDA, QUE EL CAMINO DE LA SANTA CRUZ. CARGA CON TU CRUZ Y SÍGUEME TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA.

Ayúdame a cargar todas estas cruces que han sido rechazadas, que Mi pueblo ha abandonado para que Yo las lleve. HIJO… VIVE TU VIDA DE CONSAGRACIÓN. Carga tu cruz, y sígueme. Yo soy Jesucristo Agonizante, que te llamo para que REGRESES.”

(Silencio)

ORACIÓN (I)

ACTO DE CONTRICIÓN

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) – Gloria (3)

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

ORACIÓN AGONIZANTE

SÉPTIMO LLAMADO ANGUSTIOSO

“Hijo Mío, mira cómo tus pecados me han clavado en la Cruz. Estoy sangrando por amor a tí. Estoy sudando por amor a tí. Estoy sediento de amor por este mundo necesitado. Ninguno de ustedes desea consolarme… más bien me ofrecen vinagre para calmar Mi sed.

Todos ustedes se mantienen alejados, se burlan y Me critican. Hijo Mío, mira como hablas falsedades de tu prójimo. En vez de orar por Mi Santa Iglesia, continúan criticándola. Yo soy Jesucristo Agonizante, a quien ustedes critican. La Iglesia es Mi Cuerpo, al que están crucificando.

HIJO MÍO. PÁRATE AL PIE DE MI SANTA CRUZ, Y OFRÉCEME JUNTO CON MI MADRE, EL MUNDO ENTERO. Yo lo aceptaré, y lo ofreceré a Mi Padre. Ellos serán Sus hijos, y obedecerán Sus mandatos. La ira del Padre Eterno se aplacará. Mis Santas Llagas serán sanadas. Entonces Mi reino vendrá sobre la tierra.

Hijo… has de crucificarte por Mí y Conmigo, en la Santa Cruz de la Salvación. Esto es lo que más necesito de ti, en reparación por tus pecados, y los pecados del mundo entero. Hijo, Yo no he pedido esto al mundo, sino a ti, porque Te amo, y deseo que me demuestres tu amor. Yo te prometo que atraeré a tí y a todos los hombres hacia Mí, a través de tí. Acepta Mi llamado angustioso, oh amado hijo! Yo ofreceré todos tus sacrificios a Dios para que sean aceptables, en reparación por tus pecados y los del mundo entero.

Al final, el mundo entero vivirá en Mí, Conmigo, y para Mí. Mi Sagrado

Costado se abrirá para ser el refugio de todos los hombres. Sacarán Agua Viva, de la Fuente de la Vida que brota de Mi Sagrado Costado. Hijo, que se haga Mi voluntad en la tierra. Que se haga Mi 28

voluntad en ti. Sufre por Mí, y Conmigo. Muere por Mí, y vive en Mí. Yo soy Jesucristo Agonizante, te amo. Yo los bendigo a todos”.

(Silencio)

ORACIÓN (1)

ACTO DE CONTRICIÓN

Padrenuestro (1)-Avemaría (1) – Gloria (3)

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

ORACIÓN AGONIZANTE

(Inclinando la cabeza)

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo… (Siete veces)

PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A LOS QUE RECEN O ESCUCHEN LAS ORACIONES DE REPARACIÓN (LLAMADOS ANGUSTIOSOS)

1. Hijos, cada vez que las Oraciones de Reparación se recen con amor. Yo prometo convertir a 12 de los más empedernidos pecadores en el mundo.

2. Yo permitiré que Mi Sangre Preciosa se derrame sobre cada alma que escuche decir estas Oraciones. Su amor por Mí crecerá.

3. Yo perdonaré los pecados de la nación que se vuelva a Mí a través de estas Oraciones.

4. Ellos no sufrirán el peso de la condena debida por sus pecados.

(Por favor, envíe testimonios de favores recibidos a través de esta Devoción al apostolado en Nigeria) 29

ORACIÓN DE REPARACIÓN POR LA CORONA DE ESPINAS

(Dada a Bernabé por Santa Cecilia el 14 de Julio de 2000)

HIMNO

Estoy solo, estoy abandonado Me han dejado con la corona de espinas Que penetran Mi cabeza Y Mi pueblo me ha abandonado.

Amados Míos, ¿Dónde estáis? Esta corona de espinas ha penetrado Mi alma Retiren las espinas, tengan misericordia de Mí.

Por amor a vosotros Morí en la Cruz con la corona de espinas Estoy nuevamente viviendo con las espinas Yo soy el Agonizante Jesucristo.

ORACIÓN

¡Mi amado Jesucristo Agonizante, Hijo del Altísimo! Me postro a Tus pies en medio de mi nada. Recuerdo todas mis ofensas hacia Ti. Te ruego, Señor, ten misericordia de mí. Mis pecados te han mantenido en agonía por estos miles de años. Te contemplo aun vivo, colgado en la Cruz, con esa terrible corona de espinas, la sangre bañando Tu rostro, y las espinas punzando Tu Santa Faz. Me arrepiento por ese regalo que te di: la corona de espinas. Deseo quitarte la corona de espinas, y ofrecerte con amor una corona de oro.

(Besando la corona y apretándola contra su corazón S. Cecilia oró así:) Mi Jesús, yo laceré Tu Sagrada Cabeza con una corona de espinas, Ten misericordia de mí, y perdona al mundo.

Mi Jesús, que sufres místicamente el dolor y la agonía de mi terrible corona de espinas en Tu Sagrado Corazón, Ten misericordia de mí, y perdona al mundo.

Mi Jesús, que sufres la ignominia de mi terrible corona de espinas, ten misericordia de mí, y perdona al mundo. (Apretando la corona de espinas contra su cabeza, Santa Cecilia besó los pies de Jesucristo Agonizante en la Cruz, y oró)

Mi Agonizante Jesús, recuerdo como yo golpeé Tu Sagrada Cabeza con una varilla de hierro, para que te penetraran aún más las espinas en Tu cerebro. Sentiste un dolor como si fuera un rayo que estremeciera todo Tu Cuerpo virginal. ¡Oh cuanto te ha hecho sufrir mi maldad!

Cuando medito en Tu terrible caminar hacia el Calvario, lloro amargamente porque mi maldad colocó esa corona de espinas en Tu Sagrada Cabeza, sede de la Divina Sabiduría. Te veo cayéndote bajo el peso de la Cruz, que hacía que las espinas 30

penetraran más profundamente en Tu Cabeza.

Me veo arrastrándote y golpeándote la Cabeza con una vara. ¡No hubiera querido ser yo quien hizo todo esto a mi amado Salvador! Mi Jesús, te he tratado cruelmente, perdóname, perdóname, perdona a Tu pueblo. Haré todo lo que pueda para retirar esas espinas, cambiando de vida de ahora en adelante.

Mi maldad mantuvo la corona de espinas en Tu Cabeza hasta Tu muerte, para que así no pudieras tener ni un poco de alivio en Tu Pasión. ¡Señor, ten misericordia de mí! ¡Cristo, ten misericordia de mi maldad!

Contemplo Tu Sagrada Cabeza recostada sobre el regazo de Tu Madre dolorosa estando ya muerto. Puedo ver las manos de Juan el amado, de María Magdalena y de Tu Madre dolorosa desprendiendo, con lágrimas de amor, la corona de espinas de Tu Sagrada Cabeza. Desearía ser uno de ellos, para retirar la corona y ofrecerte a cambio una corona de oro, como muestra de mi amor hacia Ti.

(Sosteniendo la corona de espinas y meditando en silencio. Santa Cecilia oró así:)

“Te ofrezco todo mi ser, y te prometo cargar mi cruz tras de Ti, con alegría y amor, todos los días de mi vida. Recibe los méritos de mis sufrimientos y persecuciones, los cuales te prometo aceptar con amor, en reparación por mis pecados, y los pecados del mundo entero. Queridísimo Jesús Agonizante, con este humilde ofrecimiento, deseo retirar la corona de espinas que te coloqué, y ofrecerte una corona de oro. Recibe con amor, esta corona de oro que te ofrezco. Amén.

Padre eterno, te he ofendido gravemente al lacerar la Sagrada Cabeza de Tu Hijo Unigénito, a quien tanto amas. Ten misericordia de mí. Perdóname y perdona al mundo. Amén (tres veces). 31

PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A QUIENES RECEN DEVOTAMENTE LAS ORACIONES DE REPARACIÓN POR LA CORONA DE ESPINAS

1. Yo sanaré las heridas de los corazones de aquellos que adoren Mi Sagrada Cabeza a través de esta Corona.

2. Yo consolaré a los que Me consuelen con estas oraciones.

3. Yo derramaré el océano de la Divina Misericordia sobre aquellos que adoren las Heridas de Mi Sagrada Cabeza a través del rezo de estas oraciones.

4. Todos los que adoren la Preciosísima Sangre de Mi Sagrada Cabeza a través de esta Corona, recibirán la gracia de la Divina Sabiduría.

5. Yo protegeré sus cinco sentidos.

6. Cuando toquen esta Corona con amor. Yo permitiré que una gota de Mi Sangre caiga sobre sus cabezas.

7. Yo renovaré el amor de cualquier pecador arrepentido que adore misericordiosamente Mi Sagrada Cabeza con esta Corona.

8. Siempre hay un rocío de Mi Preciosísima Sangre dondequiera que estén estas espinas. No estoy lejos, estoy cerca.

9. Yo coronaré las cabezas de los que adoren las Sagradas Heridas y la Sangre de Mi Sagrada Cabeza, a través de esta Corona, con una corona de victoria.

10. Yo prometo mostrar Mi Sagrada Cabeza un día antes de su muerte, a todos los que amen su Corona y adoren Mi Sagrada Cabeza por medio de ella, de manera que tengan perfecto conocimiento de sus pecados y se arrepientan.

11. El 15 de Septiembre de 2001, Nuestra Madre dijo que Ella le había pedido a Su Hijo Jesús, bendecir la Corona de Espinas con poder sanador. 32

OTRAS ORACIONES IMPORTANTES

LAS ORACIONES MÍSTICAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

(Estas oraciones, reveladas por Nuestro Señor, como sus peticiones a Su Padre Celestial durante su Pasión, fueron dictadas por El a Bernabé, para que las recemos diariamente)

ORACIÓN PARA VENCER A SATANÁS Y SUS AGENTES

(5 Julio, 1998)

“No deben temer por los numerosos agentes del enemigo. Hijos, simplemente ofrezcan las Llagas, Dolores, y la Sangre de Mi mano izquierda por su caída; los verán desaparecer como cenizas”

¡Todos ustedes, gran número de enemigos de la Santa Muerte de mi Señor Jesucristo en la Cruz del Calvario, príncipe de las tinieblas y la iniquidad, padre de los mentirosos! Yo me apoyo en la muerte de mi Señor Jesucristo, y ofrezco Sus dolores, Llagas, y la Preciosa Sangre de Su mano izquierda al Padre Eterno, por vuestra caída, destrucción y castigo.

¡Sangre Preciosa de mi Señor Jesucristo – reina en mí y en las vidas de todos los hombres! Amén

ORACIÓN PARA LA PROTECCIÓN Y UNIDAD DEL REBAÑO

(6 Julio, 1998)

Padre Eterno, yo te ofrezco todas las Llagas, Dolores, y la Preciosa Sangre de los Sagrados Pies de Tu Hijo, Nuestro Señor y Maestro, por todos Tus hijos que están vagando como ovejas sin pastor por este bosque tenebroso. Protégelos de los depredadores salvajes y dales la paz para que sean uno, y unidos lo mismo que el clavo unió los Pies de mi Señor y Salvador Jesucristo.

¡Preciosa Sangre de Jesucristo, reina por siempre! Amén

ORACIÓN PARA REFUGIARSE EN EL SAGRADO COSTADO DE JESUCRISTO

(7 Julio, 1998)

¡Oh Padre Amado, Dios de Abraham, Isaac y Jacob, que protegiste a los antiguos israelitas bajo Tus santas alas, en la aridez del frío y en el cálido desierto; te ofrezco la santa muerte de mi Maestro y Salvador Jesucristo por la protección de Tu pueblo, que está disperso por todo el mundo! Que la Sangre y el Agua nos laven y fortalezcan, nos guarden y purifiquen para que encontremos refugio en el Sagrado Costado de Tu Hijo, que está abierto para todos los hombres.

¡Sagrado Costado de Jesucristo, sé mi refugio seguro! Amén. 33

ORACIÓN PARA LIBERACIÓN DE MALDICIONES ANCESTRALES

(8 Julio, 1998)

¡Padre Eterno, Tu eres el único Dios inmortal, Dios que es Amor, Misericordia y Bondad! Mira a Tu Unigénito Hijo, Jesucristo, y ten misericordia. Yo te ofrezco el dolor de Su flagelación en la columna, Sus Llagas y Sangre, por todo Tu pueblo que está bajo el peso de la maldición, debido a los pecados de sus ancestros, y su desobediencia rompiendo la alianza que habían hecho Contigo.

Libéranos a través de la flagelación de Tu Hijo, sánanos a través de Sus Llagas, y sálvanos a través de Su Sangre Preciosa.

¡Sangre Preciosa de Jesucristo, libéranos de la maldición! ¡Santas Llagas de Jesucristo, sanen nuestras heridas! ¡Por Tu flagelación, séllanos! Amén.

ORACIÓN PARA CONSERVAR LA FE (9 Julio, 1998)

¡Omnipotente y Omnisciente Dios, Dios de Elías y los profetas, mira la Sagrada Cabeza de Tu Unigénito Hijo y ten misericordia! Levántate y salva a Tu pueblo. Te ofrezco toda la vergüenza, el dolor, las Llagas y la Preciosa Sangre de la Sagrada Cabeza de Tu Hijo, por todos Tus hijos que están viviendo estos tiempos peligrosos. Fortalece nuestra fe por la burla que

hicieron a Tu Hijo Jesucristo, y sálvanos a través de la Preciosa Sangre de Su Sagrada Cabeza. Que a través del sufrimiento de Tu Hijo Jesucristo, aprendamos a sufrir en Ti, y a morir en Ti. Amén.

¡Santas torturas de Jesucristo, aumenten nuestra fe! Amén.

ORACIÓN PARA LA MANIFESTACIÓN DE LA DIVINA VOLUNTAD

(10 Julio, 1998)

Padre Eterno, Tu eres el Creador y Autor de la vida. Tú amas el mundo que creaste. Es por esto que enviaste a Tu Hijo único, a redimir el mundo, a fin de que viniera a nosotros Tu Reino. Mira a Tu Hijo y levántate de Tu Trono. Levanta Tu Mano derecha y salva a Tu pueblo. Yo te ofrezco todos los sufrimientos, los dolores y la muerte de Tu Hijo Unigénito a quién Tu amas, por Tu triunfo y reinado sobre la tierra. Que a través de la Preciosa Sangre de Tu Hijo, hagas una nueva alianza, y traigas a todos Tus hijos a Tu Santa Voluntad. Amén.

¡Preciosa Sangre de Jesucristo, reina por siempre! ¡Agonizante Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino!

ORACIÓN PARA SOBRELLEVAR EL

CASTIGO VENIDERO

(13 Julio, 1998)

Padre Amado y Misericordioso, Tu deseo es que todos los hombres se salven. Mira bondadosamente a Tu Hijo escarnecido y condenado por los hombres, que sufrió tantas 34

torturas, y sigue sufriendo por los pecados de Tu pueblo.

Mira lo que el pecado ha hecho a Tu Hijo Unigénito. Te ofrezco todas las torturas, dolores, repudio y vergüenza que sufrió Tu Hijo Jesucristo, para que todos los que estamos viviendo en estos días de maldad, tengamos la fe necesaria para sobrellevar las pruebas, y paciencia para soportar las torturas.

Que a través de los sufrimientos de Tu Hijo único, podamos luchar hasta el fin. Amén.

¡Que las torturas de Nuestro Señor aumenten nuestra fe! ¡Preciosa Sangre de Jesucristo, sálvanos!

ORACIÓN POR LOS QUE HAN ABANDONADO LA FE (22 Julio, 1998)

Eterno y Amado Padre mira bondadosamente a Tu Hijo Unigénito. Mira la pesada cruz que prepararon para Tu Hijo, y ten misericordia de Tu pueblo.

Yo te ofrezco todos los dolores, sufrimientos y la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo, Emmanuel, por toda la gente que ha abandonado su fe, y por los que la abandonarán en las colinas y valles de este mundo. Que por las caídas que sufrió Tu Hijo bajo la Cruz, tengan la fortaleza de levantarse nuevamente, y permanecer firmes en la verdadera fe. A través del océano de Su Sangre Preciosa derramada bajo la Cruz por las calles de Jerusalén, fortalece a todos los que desean hacer Tu Voluntad. Amén.

¡Sangre Preciosa de Jesucristo, fortalece nuestras almas débiles!

ORACIÓN PARA PEDIR EL REINDE GLORIA SOBRE LA TIERRA

(27 Julio, 1998)

¡Oh Amado y Misericordioso Padre, que todo lo sabes y eres Todopoderoso, el Alfa y Omega, el Padre Eterno que creó todas las cosas! Tu naturaleza te impide desamparar a Tus hijos. Mira bondadosamente a Tu Hijo Unigénito Jesucristo, que Vino a salvar a los hombres y a traer Tu Reino a la tierra.

Te ofrecemos todas las agonías, torturas, dolores y la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo, con el fin de vencer a todos los enemigos de la Santa Cruz de Salvación, el Anticristo y el Dragón Rojo que están luchando contra la verdad ahora y al final de este tiempo. Que a través de la Preciosa Sangre de Nuestro Redentor, y por Su último aliento sobre la tierra, desaparezcan como espuma expuesta al sol, para que Tu Reino venga pronto sobre la tierra. Amén.

¡Preciosa Sangre de Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino! 35

ORACIÓN CONTRA LOS PECADOS DE LA CARNE

(28 Julio, 1998)

Padre Santo y Misericordioso, Tu Hijo Unigénito está desnudo a la vista de todos los hombres, para que Tu pueblo conozca y tema Tu Santa Ley. Acepta mi humilde oración por todo Tu pueblo que vive en iniquidad, fornicación y adulterio, para que a través de la vergüenza y la desgracia que soportó Tu

Hijo único, toques sus vidas, para que se conviertan y se salven. Que ellos, a través de la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo, la cual te suplico caiga sobre sus cabezas, se conviertan y salven, y a través de Su vergüenza se arrepientan. Amén

ORACIÓN PARA BAUTIZAR A LOS BEBES ABORTADOS (29 Julio, 1998)

Padre Celestial, Tu amor es eterno. Por Tu amor infinito, salvaste al mundo a través de Tu Hijo Unigénito Jesucristo. Mira a Tu único Hijo sobre la Cruz, sangrando sin cesar, por el amor a Su pueblo, y perdónanos. Purifica y bautiza a los niños abortados con la Preciosa Sangre y Agua que brotó del Sagrado Costado de Tu Hijo, que colgaba muerto en la Cruz para salvarlos, en el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.

Que a través de la santa muerte de Jesucristo, ellos reciban la vida eterna, por Sus Llagas sean sanados, y por Su Sangre Preciosa sean liberados. Que se regocijen junto a los Santos en el Cielo. Amén

ORACIÓN DE REPARACIÓN (2 de Julio, 1999)

Padre Eterno, te ofrezco todas las Heridas de Tu amadísimo Hijo Jesucristo, los dolores y agonías de Su Sacratísimo Corazón, y Su Preciosísima Sangre que brotó de todas Sus Heridas, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén (3 veces).

PODEROSA INVOCACIÓN PARA PEDIR PROTECCIÓN (7 de Julio, 1997)

¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración! ¡A Ti oh arma poderosa!

¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración! ¡A Tu Sangre Preciosa! Misericordioso Jesucristo Agonizante, derrama Tu Sangre Preciosa sobre las almas. Satisface nuestra sed, y vence al enemigo. Amén.

Poderosa Sangre de Salvación, combate al enemigo. (3 veces).

(Esta invocación también ha sido recomendada por Nuestro Señor, para decirla al final del exorcismo del Papa León XIII, el cual Nuestro Señor ha ordenado sea dicho diariamente en nuestros hogares en estos tiempos del mal). 36

JACULATORIAS (28 de Abril, 1997)

¡Preciosa Sangre y Agua del Sagrado Corazón de Jesucristo! Te adoramos, ¡Sálvanos y purifícanos! Amén

(28 de Julio, 1997) ¡Preciosa Sangre y Agua del Sagrado Costado de Jesucristo! ¡Purifica la Iglesia, lávanos, límpianos!

PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A LOS QUE VENEREN EL CRUCIFIJO AGONIZANTE

1. Para prepararlos para la batalla, les entrego Mi Crucifijo Agonizante. Yo prometo proteger contra las fuerzas del mal, a cualquiera que tenga este Crucifijo Agonizante.

2. A través de este Crucifijo, Yo salvaré a muchos del cautiverio.

3. Cuando se levante este Crucifijo en contra del poder del maligno, Yo abriré el Cielo y dejaré fluir Mi Preciosa Sangre para vencer así, el poder del maligno.

4. Yo dejaré fluir Mi Preciosa Sangre de todas Mis Sagradas Llagas, y cubriré a todos los que veneren Mis Llagas y Sangre a través de este Crucifijo.

5. Yo prometo proteger las casas donde esté el Crucifijo Agonizante, de todo poder destructivo en la hora de la oscuridad.

6. Yo prometo realizar numerosos milagros a través de este Crucifijo.

7. Yo quebrantaré los corazones de piedra y derramaré Mi amor en los que veneren Mi Crucifijo Agonizante.

8. Yo prometo también, atraer a las almas descarriadas hacia Mí, a través de este Crucifijo.

9. Hijos, en los días del maligno, ustedes podrán andar libremente sin peligro, debido a este Crucifijo.

Finalmente, Nuestro Señor enfatizó: “Hijos, por medio de esta Cruz, Yo venceré. Esta Cruz pronto será una Cruz victoriosa”. 37

ORACIÓN PARA QUE EL NUEVO ISRAEL RECONOZCA EL VALOR DEL PRECIO DE SU REDENCIÓN

(20 de Julio, 2001) (Eclesiástico 36, 1-17) Por favor, rezar diariamente.

Ten piedad de nosotros, Señor, Dios del mundo, y mira: derrama Tu temor por todas las naciones. Levanta Tu mano contra las naciones paganas, para que vean Tu poder. Así como a sus ojos Te has mostrado Santo castigándonos, así también ante nosotros, muéstrate poderoso en contra de ellos. Que te reconozcan como nosotros lo hemos hecho, y sepan que no hay otro Dios más que Tú, Señor.

Renueva los prodigios y haz otros milagros, manifiesta el poder de Tu mano y de Tu brazo. Despierta Tu furor y derrama Tu cólera, destruye al adversario y aplasta al enemigo. Apresura el tiempo de Tu visita, recuerda Tu juramento, para que podamos celebrar Tus grandes hechos.

Que los opresores de Tu pueblo vayan a la ruina, y que Tu fuego vengador devore a sus sobrevivientes. Quebranta la cabeza de los jefes extranjeros que dicen: ¡no hay más que nosotros! Reúne a todas las tribus de Jacob, devuélveles su herencia como al principio. Señor, ten piedad de Tu pueblo que lleva Tu nombre, de Israel, del que hiciste Tu primogénito. Ten compasión de la ciudad santa de Jerusalén, lugar de Tu reposo. Llena a Sión de la fama de Tus milagros, y a Tu pueblo de Tu gloria. Confirma Tus promesas a Tus primeros hijos, cumple las profecías hechas en Tu nombre. Premia a los que en Ti esperan, que Tus profetas sean hallados verídicos. Escucha Señor, la oración de Tus servidores, confirmando la bendición de Aarón a Tu pueblo, y que todos en la tierra reconozcan que Tú eres el Señor, el Dios Eterno.

¡Preciosa Sangre de Jesucristo, purifica la Iglesia, lávanos, límpianos! (3 veces)

Padrenuestro (1) Avemaría (3) Gloria (3) 38

EL GRAN MES DE JULIO

Jesús también ha pedido que hagamos tres novenas muy importantes durante el mes de Julio. Las mismas son como sigue:

1. 1 al 9 de Julio. Novena a la Preciosa Sangre, en honor a los 9 coros de Ángeles.

2. 13 al 15 de Julio. En honor la Santísima Trinidad. 3. 20 al 31 de Julio. Por Israel.

ORACIONES DE LAS NOVENAS

I. Santo Rosario a la Sma. Virgen María.

II. Santo Rosario a la Preciosa Sangre / Letanías

III. Oración de Consagración a la Preciosa Sangre.

IV. Oraciones de Consolación y Adoración.

V. Oraciones de Reparación a Jesucristo Agonizante (Llamados Angustiosos)

VI. Otras Oraciones Místicas de Nuestro Señor Jesucristo.

39

APÉNDICE

Un joven nigeriano con una larga historia de devoción a la Virgen María, sostiene que, por casi diez años, ha recibido mensajes de Cristo, la Virgen María y los Ángeles, sobre una nueva devoción a la Preciosa Sangre de Jesús, a fin de detener lo que él describe como un “castigo” por venir.

Su nombre es Bernabé Nwoye, del remoto pueblo de Olo en el estado de Enugu en Nigeria. Los mensajes han recibido el Nihil Obstat del Reverendo Stephen Obiukwu, una autoridad arquidiocesana. Un libro de oraciones, dictado a Bernabé por Jesús ha recibido el Imprimatur del Obispo Ayo María Atoyebi de Illorin. La Devoción a la Preciosa Sangre -el centro de la revelación- ha sido instituida en la diócesis y se reza cada Jueves. La Devoción se remonta a una monja francesa llamada Marie Chambón quien murió en olor de santidad en 1907, y había profetizado que la victoria final de la Iglesia sobre las fuerzas de la oscuridad sería apoyada por la devoción a las cinco Llagas de Jesús y a Su Preciosísima Sangre.

Esta profecía ha sido conectada a las revelaciones de Nwoye, ahora de 26 años, estudiante universitario de ingeniería, y miembro del Ejército Azul de

Fátima, cuyos mensajes empezaron en 1995 cuando él escuchó una voz:

“Estaba preparándome para un examen, cuando escuché una voz que me llamaba: Bernabé, Bernabé… volteé para ver quién me llamaba, y no vi a nadie. Miré mi reloj; eran las 3:01 p.m. Estaba intrigado por la llamada, cuando empecé a escuchar una canción: Sangre de Jesús. Al terminar la oración, se repitió la canción. Después, escuché la segunda llamada:

Bernabé, consuélame, adora Mi Sangre Preciosa… Yo soy el agonizante Jesucristo”.

Según Bernabé Nwoye, Jesús pidió la Devoción en reparación por los pecados de la humanidad. El vidente dice que se le dio un rosario de la Sangre Preciosa y se le dijo que las oraciones e invocaciones que lo acompañan conllevan 12 promesas incluyendo protección contra muerte súbita, una indulgencia por cuatro años, y liberación de almas del purgatorio. El rosario tiene 12 cuentas, en vez de la década usual, representando las 12 tribus de Israel.

“Cuando se rece este rosario, Mi Sangre Preciosa convertirá a todo Israel, que significa el mundo entero” le dijo Jesús. “Cada vez que se rece el Padrenuestro y el Avemaría en el rosario, se honran las Llagas místicas, los dolores y la Sangre Preciosa de los agonizantes y adoloridos corazones del Hijo y de Su Madre. Les aseguro que muchas heridas serán sanadas. La misericordia del Padre se multiplicará. El Espíritu Santo descansará sobre vosotros, y Mi Sangre Preciosa fluirá”.

Bernabé sostiene que se le concedieron visiones sobre la persecución del Papa, un período de oscuridad inusual, y de científicos trabajando sobre un microchip amenazante, el precursor de la “marca de la bestia”. 40

Bernabé, activo hace mucho en devociones Marianas, dice que Jesús se ha quejado específicamente acerca del aborto, codicia, materialismo, injusticia social, cultismo, y más aún, lujuria, todo esto existiendo en el mundo de hoy. La sangre de los bebés no nacidos “conmueve el Cielo, más aún que la sangre de Abel” dice el vidente que Jesús le ha dicho. Jesús también se ha lamentado por las prácticas modernas en la Iglesia, tales como la Comunión en la mano, la distribución de la Eucaristía por laicos, la música estruendosa, y el palmoteo.

La comisión designada para estudiar las apariciones aprobó la Devoción y el Rosario, sobre los cuales Jesús le dijo a Nwoye que a través de ellos “realizaría grandes milagros”.

Un reporte británico dice que una mujer cuyo bebé murió en su matriz, y que tenía programada una cirugía para extraerle el feto, después de rezar el Rosario a la Sangre Preciosa, los médicos descubrieron que el bebé (una niña) estaba vivo, que no solamente sobrevivió, sino que ya tiene seis años.

Otras oraciones que se le dieron a Nwoye, enfocan sobre la adoración a Jesús, que nos protegerá contra las tormentas, los rayos, y otras cosas durante lo que el vidente dice que será una tribulación.

La Devoción también ofrece protección de los cinco sentidos corporales. Incluye también plegarias que Jesús oró mientras colgaba de la Cruz en su agonía.

En total, 11 plegarias místicas derivadas de las visiones, que dice son efectivas para servir de Bautismo a los bebés abortados, y proteger a los fieles de las fallas en la fe, los pecados de la carne, maldiciones de ancestros, y daños durante el “castigo final”.

Algunas de las oraciones son para recitarlas durante un período llamado la Hora de Getsemaní (una hora reservada entre Jueves a las 11 p.m. hasta viernes 3 a.m.) Esta devoción es la que es llevada a cabo en la diócesis de Kwara.

“Estoy siempre en Getsemaní, a causa de la hora que se acerca, la terrible hora, tan espantosa y aterradora, hijos Míos” dice Jesús. “Hijos Míos… ¿cuántos sobrevivirán? Permanezcan Conmigo en Getsemaní, a fin de que no flaqueen cuando llegue la hora”.

La “última misericordia”, sostiene el vidente, es un “gran sello” de la Sangre Preciosa, que protegerá del “anticristo” – el Sello de la Sangre contra el sello del mal.

Nuestro Señor, explicó que en este tiempo del mal. El deseaba crear un tabernáculo viviente en nuestras almas, para vencer la resequedad espiritual que vendrá. “Durante el Gran Castigo, muchos serán probados en su fidelidad a Dios, y aquellos que no tengan suficiente Gracia, caerán”. 41

El “sello” se concede cada tercer viernes, especialmente durante la Cuaresma. Para obtener el sello, se debe participar de los Sacramentos, especialmente de la Confesión y la Eucaristía; llevar a cabo los cinco meses consecutivos de “Horas de Getsemaní, y procurar recibir el sello de protección durante la consagración del vino durante la Misa.

El Cielo desea unir esta Devoción a la Sangre Preciosa de Jesús a las devociones más antiguas tales como la del Sagrado Corazón, la Divina Misericordia, y la Medalla Milagrosa en preparación para las potenciales calamidades. Bernabé también sostiene que a través del crucifijo de Jesús Agonizante con la Sangre fluyendo de sus heridas, también seremos protegidos… Dice que este crucifijo tiene un poder especial contra el mal… La comisión teológica designada por el Obispo Anthony Gbuji de Enugu, revisó los mensajes dictados al vidente desde 1997 al 2000. La Sma. Virgen María ha dicho al vidente que durante la tribulación, es muy importante hacer: “reparación, reparación, reparación”, repitiendo el mensaje de Fátima.

A través de esta gran Devoción, Dios ha dado a Su remanente un arma para vencer los poderes del infierno. Todos los dones celestiales tales como la Santa Misa, la Confesión, el Rosario a la Virgen María, y a la Preciosa Sangre, son para ser utilizados en estos turbulentos tiempos. 42

EL MENSAJE DE BERNABÉ NWOYE

Al entrar en las muy aguardadas horas de oscuridad, predichas por muchos profetas católicos, los verdaderos hijos de Dios se enfrentan a un fuerte reto. La Iglesia Católica está sufriendo la más grande traición de parte de saboteadores subversivos (masones) que se han infiltrado y alteran la auténtica doctrina y enseñanzas de la Iglesia, para crear la apostasía final (cf. Daniel 9:21, Mateo 24:15 y II Tesalonicenses 2:3).

Ahora como nunca antes, se está apresurando todo para lograr el Único Gobierno Mundial, y la “necesidad” de identificar a todos en el mundo con una marca universal (microchip-precursor de la Marca de la Bestia).

En el mundo secular, la injusticia social y política reina por doquier, junto con la codicia y la avaricia, la lujuria y un endurecimiento general de los corazones hacia las cosas de Dios.

Con todas estas señales o signos evidentes, la batalla entre el bien y el mal está establecida. El Padre Eterno, sabiendo por lo que tiene que pasar Su remanente, ha tomado ventaja sobre los poderes del infierno, ofreciéndonos la Devoción a la Sangre Preciosa.

De todos los lugares escogidos por el Cielo para plantar una semilla de santidad, donde tenga lugar el inicio de la victoria final de la Iglesia, Nigeria fue la escogida.

Desde Julio de 1995 hasta el presente. Nuestro Señor Jesucristo ha estado apareciendo a un estudiante universitario llamado Bernabé Nwoye de Olo, estado de Enugu, Nigeria. A través de este vidente. Nuestro Señor nos presenta el arma final para todos Sus hijos, para poder soportar y sobrellevar el Gran Castigo.

LOS MENSAJES

REVELACIONES CON APROBACIÓN ECLESIÁSTICA PARCIAL

Los mensajes contienen elementos controversiales, pero han recibido el Nihil Obstat oficial del Reverendo Stephen Obiukwu, una autoridad arquidiocesana. El libro de oraciones, dictado por Jesús a Bernabé, ha recibido el Imprimatur del Obispo Ayo María Atoyebi de la diócesis de llorín. El Obispo Anthony Mbuji, de la diócesis de Nwoye designó una comisión que expresó ciertas reservas acerca de los mensajes, pero concluyó que coinciden ampliamente con la Doctrina Católica. La Devoción a la Preciosa Sangre ha sido instituida en la diócesis, y se lleva a cabo todos los jueves.

La mayoría de los mensajes fueron recibidos durante la exposición del Santísimo Sacramento en la parroquia del vidente, la iglesia de San José, Enugu, Nigeria. Los mensajes recibidos son siempre revisados y aprobados por el director espiritual de Bernabé, el Rey. Bonifacio Onah, antes de ser leídos a los presentes durante las apariciones. Los mensajes desde 1997 a 2000 fueron revisados por una Comisión Teológica ordenada por el Obispo Antonio Gbuji de Enugu. Todos ellos han recibido el Nihil Obstat del Rev. Fr. Esteban Obiukwu , encargado de Propagación de la Fe. 43

EL SANTO PADRE

“Oren, oren mucho por Mi Santa Iglesia. Oren aún más por Mi Papa. Muy pronto, Mi Santo Papa será sacado de Roma. El hombre del mal lo sacará, y luego será asesinado. Oren el Rosario por él. Oren para que se mantenga firme en su fe”.

Jesucristo, 14 de Enero, 1997

PERSECUCIÓN DEL REMANENTE

“Hijo Mío, escucha Yo he advertido a Mi pueblo que la hora para salvarse es corta, y que los días están contados. Uds. han visto lo que sucederá a los hijos que confían en Mí, Mis hijos fieles. Es por esto que He venido, y les he entregado el Rosario de Mi Sangre Preciosa, y les he prometido salvarlos a través de Mi Preciosa Sangre. Yo prometo también salvar a cualquier pecador que invoque Mi Sangre Preciosa. Yo dejaré caer una gota de Mi Sangre Preciosa en sus corazones, a fin de que se conviertan antes del día del desamparo…”

Jesucristo, 16 de Enero, 1997, después de mostrar a Bernabé una terrible visión de las torturas que sufrirá el remanente fiel, de manos del Anticristo.

OREN POR LOS SACERDOTES

“Hijo Mío, te digo que solamente una cuarta parte de Mis sacerdotes sobrevivirá después del Gran Castigo… Hijo Mío, reza siempre el Santo Rosario, tal como Mi Madre te lo ha ordenado. Reza el Santo Rosario de Mi Sangre Preciosa inmediatamente después del Rosario (de la Sma. Virgen). Debes hacer esto, porque la hora de la salvación es corta”.

Jesucristo, 19 de Enero de 1997, después de mostrar a Bernabé la masacre final de los sacerdotes

LA DEVOCIÓN DE DEVOCIONES

“Hijos Míos, este Rosario de la Sangre Preciosa de Mi Hijo combina todas las devociones sobre Su Pasión. En el Cielo, esta oración es una de las más grandes plegarias, que aplaca la Ira del Padre Eterno y trae misericordia al mundo”.

Nuestra Madre Santísima, 29 de Enero, 1997.

MEDITACIÓN SOBRE LA AGONÍA

“Hijos Míos… durante vuestra hora de meditación, piensen acerca de Mi Crucifixión, el sudor de Sangre, la Flagelación, la Corona de espinas, Mi Cuerpo traspasado, y las tres horas que colgué en la Cruz. Si me aman, tengan misericordia de Mí”.

Jesucristo, 4 de Febrero, 1997 44

TIBIEZA ESPIRITUAL

“El espíritu del mal ha causado disensión en la Santa Iglesia, en las familias, en las escuelas y en la sociedad. Cardenales luchan contra Cardenales, Obispos contra Obispos. La guerra espiritual se incrementa. Esto ha causado tibieza espiritual en muchas almas.”

San Miguel Arcángel, 14 de Julio, 1997

PIENSEN CUANTO LOS AMO

“Hijos Míos, cuando el mundo sujetó Mi mano derecha y la atravesó con un largo clavo, Yo grité con gran dolor. Con amor, pensé en ustedes, y ofrecí Mi dolor por vuestra sanación y salvación. Mediten en Mi agonía, que soporté por vosotros. Piensen cuanto los amo.”

Jesucristo, 4 de Julio, 1998

LA AGONÍA SE ACRECIENTA

“Hijos Míos… ¿saben que cada minuto que pasa crece rápidamente la iniquidad? Al aumentar los pecados en el mundo, Mi agonía se acrecienta. Es por esto que busco alguien que Me consuele…”

Jesucristo, 24 de Julio, 1998.

ABORTOS

“El número de bebés inocentes abortados diariamente es muy grande. La sangre de estos niños conmueve Mi Corazón agonizante, e incrementa Mi agonía. Consuélenme hablando y enseñando estos mensajes”.

Jesucristo, 29 de Julio, 1998.

ABANDONO EN EL TABERNÁCULO

“Hijo mío… Yo permanezco por tí en el Sacramento del Amor… prisionero por tí, esperando pacientemente. Tú, raramente te acercas a Mí, porque no recuerdas que estoy prisionero por tí. Hijo Mío… Mi agonía aumenta enormemente cuando veo la frialdad, la negligencia y el descuido con que te acercas a la Santísima Trinidad, cuya presencia llena el Santuario”.

Jesucristo, 10 de diciembre, 1998, en uno de los Angustiosos Llamados que componen las oraciones de Reparación.

VENGAN A GETSEMANI

“Hijos, Yo estoy en Getsemaní por vosotros y por Mi pueblo en el mundo entero. Estoy en Getsemaní siempre, por la hora que se aproxima, la hora dolorosa, tan terrible y aterradora. Hijos… ¿cuántos sobrevivirán? Por el amor que siento por vosotros y por todos los hombres, estoy aquí en Getsemaní, pidiéndoles que vengan y velen Conmigo. Permanezcan en Getsemaní 45

Conmigo para que no se den por vencidos cuando llegue la hora.”

Jesucristo, 15 de Marzo, 1999, llamando a todos Sus hijos a permanecer un tiempo con El cada Jueves de 11 p.m. a las 3 am. del Viernes, en la “Hora de Getsemaní”.

ÚNANSE A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

“Mi sufrimiento es grande… únanse a Mí en la batalla contra el dragón infernal, todos aquellos que están sellados con la Sangre del Cordero. Luchen Conmigo contra las herejías que destruyen la Iglesia. No teman si son muchos. A través de la Sangre del Cordero sin mancha, la fe de la verdadera Iglesia, su verdadera doctrina y su santidad serán pronto restauradas”.

Santísima Virgen María, 7 de Mayo, 1999.

ADOREN MI SANGRE

“Hijos, muchos están invocando la Sangre, pero no la están adorando… Todos los que adoran Mi Sangre Preciosa, consuelan a Mi Padre que tanto ama a Su Hijo. Cuando ustedes adoran Mi Sangre, atenúan los dolores de Mi Sagrado Corazón. El Corazón adolorido de Mi Madre también será consolado”.

Jesucristo, 22 de Julio, 1999,

PERMANEZCAN FIELES A JESÚS

“Permanezcan fieles a Jesús. Cuando se enfrenten a algo que puede hacerlos caer, manténganse firmes en la fe. Ese tiempo puede ser un tiempo de decepción, y resequedad. Sepan que Jesús ha abierto la puerta, y nadie tiene el poder de cerrarla, excepto El, Cuando llegue ese tiempo, oren más fervorosamente. Sepan también, que el tiempo de alegría y gozo está cerca”.

San Miguel Arcángel, 28 de Julio, 1999

RAZONES DE LA AGONÍA DE CRISTO

“La Santa Misa, Mi camino al Calvario por vuestra redención, está siendo convertida por el enemigo en un mero servicio”.

“Mi agonía es grande cuando veo a muchos de Mis Sacerdotes que permiten que manos no consagradas repartan Mi Sagrado Cuerpo y Sangre… Mi agonía es grande cuando veo gente recibiendo la Santa Comunión en la mano…” *(ver nota)

“Mi agonía es grande cuando veo Mi Santo Templo profanado: echan fuera la Gloria de Dios. Hijo, la abominación desastrosa ha invadido la Iglesia, se ha sentado en el Lugar Santo…” 46

“Mi agonía es grande al ver el plan del maligno, de destruir Mi Iglesia con la ordenación de mujeres como sacerdotes. Mi agonía es grande al ver como el enemigo llena los corazones de Mis Sacerdotes con el deseo infernal de casarse.,.

“Mi agonía es grande al ver los millones de almas que mueren diariamente, y casi todas van al Infierno a causa de los pecados de la carne. Hijo Mío, sufro aún más por el río de sangre de los bebés no nacidos, que se aumenta cada día. ¡Esta sangre conmueve al Cielo más que la sangre de Abel!”

Jesucristo, 12 de noviembre. 1999, en un extenso llamado a hacer reparación por los pecados por los cuales continúa agonizando en nuestro tiempo.

*Nota: Respecto a la comunión en la mano, el Papa Juan Pablo II declara:

“¡Cuan elocuentemente nos habla el rito de la unción de las manos de los sacerdotes en nuestra ordenación Latina, de que una gracia especial y el poder del Espíritu Santo son necesarios precisamente para las manos Sacerdotales! Tocar las sagradas especies, y distribuirlas con sus propias manos es un privilegio de los ordenados”. (Dominicae Canae, 24 de febrero, 1980)

“No está permitido que los fieles por sí mismos tomen el pan consagrado y el sagrado cáliz, y menos aún que lo pasen de uno a otro” (lnaestimabile Donum, Jueves Santo, 3 de Abril 1980)

OBEDEZCAN A LA IGLESIA

“Hijos, deben obedecer a la iglesia, no al maligno. Cualquiera que trate de destruir la Iglesia está contra Ella. La Iglesia es Mi Cuerpo. Les ruego no se peleen con mi clero Más bien, oren por ellos. Yo soy quien los escogió, y los puso donde están”.

Jesucristo, 5 de Enero, 2000.

MI MADRE HA VENIDO MUCHAS VECES

“Mi Madre ha venido a ustedes muchas veces para advertirles acerca de la hora que se aproxima. Ella ha visto los desastres que vendrán sobre ustedes. Ha llorado por ustedes. Ha llorado lágrimas de sangre por ustedes, y todavía no entienden lo que se aproxima. Yo he sudado sangre en gran agonía por ustedes. También he vertido lágrimas y sangre por amor a ustedes. Y todavía no entienden el tiempo que viven”.

Jesucristo, 7 de Abril, 2000

EL SUFRIMIENTO NO ES EN VANO

“El sufrimiento cuando se está bajo obediencia, gana muchas gracias. Aquellos que entienden esto, se gozarán en sus sufrimientos y su persecución. Porque en el 47

sufrimiento de la Santa Cruz está la verdadera felicidad. Si entendieran y oraran pidiendo sufrimientos y persecución, apresurarían la llegada del Glorioso Reino. A medida que se acreciente el sufrimiento la hora de la paz se acerca más”.

San Francisco de Asís en conversación con otros Santos, 15 de Julio, 2000

LA CRUZ DE LA VERDAD

“Vuestro nombre está escrito en el Libro de la Vida. Yo reduciré millones de años en vuestro Purgatorio por cada verdad que salga de vuestra boca. De la misma manera, millones de años serán agregados a vuestro Purgatorio por cada mentira que salga de vuestra boca. Hijos, les hago este llamado: reciban de Mí la Real Cruz de la Verdad”.

Jesucristo, 24 de Julio, 2000

USTEDES ESTÁN LLAMADOS A VENIR

“Aunque sea la hora de la Gran Confusión, la hora del desamparo, los llamo: vengan a Mí. Aunque sean días dolorosos, Yo los llamo para que vengan a Mi. Hijos, oren para que puedan venir. Tengan todo preparado antes de que vengan esos días. La hora está próxima.” Jesucristo, 7 de Agosto, 2000

HUMILDAD Y PUREZA

“Al perder a Mis seres queridos, José y a Mi amado Jesús, satanás Me tentó para que Me desesperara. Pude superar esto, no por energía humana, ni por violencia o gritando, sino por el Fuego de la Pureza y el Poder de la Humildad. Yo soy la Mujer que aplastó la cabeza de satanás”.

Nuestra Madre Bendita, 28 de Junio, 2001

EL CAMINO DE ESPINAS

“Hijos… les digo, no hay nada valioso en esos sitios de placer y gozo. No hay nada valioso en la vida fácil. Todos los tesoros más preciosos: quiero decir, tesoros del Cielo, están escondidos en la vida llena de espinas.

Miren, Yo escogí el camino del Calvario, el camino de dolor, el camino sangriento, lleno de dolor y agonía, por vuestra salvación. No pude encontrar otro camino de salvación que el camino doloroso. Hijos, no rechacen el camino del Calvario. Aunque es doloroso, el final está lleno de felicidad”. Jesucristo, 12 de Septiembre, 2001, durante un retiro de reparación de cinco días en el mes de Septiembre. 48

VISIÓN DEL ANTICRISTO

Jesús dijo: “¡Bernabé, mira!”

Bernabé relata: “Nuestro Señor señaló hacia el este, y vi una enorme bestia con siete cabezas y diez cuernos saliendo del mar. Mientras observaba, la bestia se convirtió en un hombre, que lucía como un soldado. En este momento, la visión terminó, y volví en mí”.

Visión recibida el 15 de Septiembre, 2001, durante el retiro de reparación de Septiembre.

EL REGALO DEL GRAN SELLO

El regalo del Sello ha promovido mucho interés entre los fieles, y por lo tanto es necesaria mucha exactitud en la explicación. Como podemos leer en la Biblia, cuando los israelitas salieron hacia la Tierra Prometida, fueron instruidos por el Señor a través de Moisés para rociar sangre de corderos en las jambas de las puertas. Esta sangre serviría como un “sello” de protección contra el Ángel de la muerte, enviado a castigar a los egipcios (Éxodo 12, 21-28)

Un sello, en el sentido espiritual, es algo extremadamente importante que concede el Espíritu Santo a una persona, para soportar los ataques y pruebas causados por satanás y sus agentes. En los mensajes de la Devoción a la Preciosa Sangre, Jesús reveló a Bernabé que un don precioso sería concedido a todos los devotos. El 11 de Diciembre de 1998, Bernabé presenció una visión de Jesús, descendiendo con un cáliz que tenía encima una lengua de fuego. Rayos divinos partían del cáliz. Jesús dijo:

“Hijos Míos, reciban esto… esto es Mi Sangre, la Sangre de vuestra redención. Abran sus corazones a Mi Gran Sello”.

Jesús explicó que El deseaba crear dentro de nuestros corazones, un tabernáculo viviente para residir en él. El ofrecimiento de un corazón a Él es de gran importancia, ya que, en los tiempos finales, cuando muchos tabernáculos serán profanados y cerrados, serán nuestros corazones los que guardarán la presencia de Jesús en nosotros. Los tiempos que vendrán serán también de severas pruebas y sufrimientos, y como se ha profetizado, muchos estarán espiritualmente ciegos, y caerán en las redes del Anticristo. El regalo del Sello es una fuente de fortaleza y gracia para permanecer firmes en nuestra fe. Sobre esto, dijo Jesús el 9 de Julio de 1999:

“Recibe tu sello ahora, a fin de que no estés reseco cuando entres en el desierto de aridez. En ese tiempo, todos los que estén sellados serán fortalecidos por Mi Preciosísima Sangre. Sus almas débiles se volverán valerosas”.

Explicando como un alma sellada está rodeada por Huestes Celestiales, Jesús dijo en el mismo mensaje: 49

“Regocíjate, oh Jerusalén, porque en ti fue construido Mi Tabernáculo de amor. El océano de Mi Preciosísima Sangre brotará y renovará el mundo. Estás rodeado por multitud de Ángeles del Cielo, que te guardarán día y noche. Nadie tiene el poder de destruirte nuevamente”.

Los devotos reciben el Sello por la ardua lucha por permanecer en estado de Gracia Santificante, especialmente en el período especificado para el Sello. Jesús indicó que el Sello debería ser distribuido cada Viernes del año, entre las horas del Sello, de 12 medianoche a 3 de la mañana, especialmente en los siguientes períodos:

Segundo Viernes de Diciembre, continuando todos los Viernes del mes, hasta el Primer Viernes de Enero.

Primer Viernes de Abril continuando todos los Viernes, hasta el Primer Viernes de Mayo.

Cada Viernes del gran mes de Julio (el mes generalmente dedicado a la Sangre Preciosa).

Antes de recibir el Sello, los devotos deben tratar de llevar a cabo cinco meses consecutivos de Horas de Getsemaní, tiempo en que todas las oraciones dictadas por Jesús, se rezan. Luego en una Misa votiva de la Sangre Preciosa, los devotos son consagrados, y a través de las bendiciones del sacerdote, las almas son selladas.

Cualquier sacerdote puede realizar la consagración especial dictada a Bernabé, y así el Sello será recibido. Esto, en cualquier parte del mundo.

Nuestro Señor indicó que la Misa del Sello fuera oficiada el tercer Viernes del mes, entre las horas del Sello, 12 media noche a 3 de la mañana, si es posible.

Es también importante para los devotos renovar este Sello de tiempo en tiempo. La renovación del Sello puede ser hecha personalmente cada Viernes en las horas del Sello. Lo que importa es que la persona esté en ambiente de oración y devoción, bien sea en su propia casa o en la iglesia.

Si la persona está trabajando, entonces Jesús simplemente pide que trabaje con espíritu de mortificación. Una renovación de un grupo de oración puede ser llevada a cabo en el tiempo apropiado, y en las horas especificadas.

Para evitar perder el Sello, se deben evitar con todo esfuerzo, las ocasiones de pecar. Es por esto que es tan importante renovar el propio Sello de tiempo en tiempo. También se debe permanecer fiel a la Devoción. 50

EL CRUCIFIJO AGONIZANTE

Nuestro Señor también ha otorgado a la Devoción de la Preciosa Sangre, un sacramental muy poderoso, del cual dijo que sería un arma “clave” contra toda clase de calamidades.

El 5 de Enero de 2000, Bernabé presenció una visión, en la cual Jesús caminaba solo en el desierto. El vidente relata que, al acercársele Jesús, le entregó a Bernabé un crucifijo, al tiempo que decía:

“Bernabé, toma esto…”

Luego de entregarle el crucifijo, Jesús continuó:

“Este es tu Señor crucificado, el que te ama. Es a Él a quien diariamente tú crucificas. Acéptalo de parte Mía, y llévalo siempre contigo. Muéstralo al mundo… haz que todos los hombres lo tengan también… Hijos… esto es lo que me producen vuestros pecados…”

El vidente, observando más de cerca el crucifijo, notó que la diferencia era que las llagas y heridas del cuerpo de Nuestro Señor se notaban mucho. La Sangre manaba constantemente de él. En el crucifijo estaba escrita esta inscripción: “Yo soy el Agonizante Jesucristo, que te ama”.

Nuestro Señor ha concedido muchas promesas al Crucifijo, que incluyen que en los días del Anticristo, toda casa que posea este sacramental, será protegida de todo daño y que muchas sanaciones y liberaciones serían realizadas a través del Crucifijo.

Este Crucifijo Agonizante es recibido por los devotos el día de su consagración, junto con una insignia que les recuerde que están sellados.

ORACIÓN QUE REZABA EL PAPA JUAN PABLO II DESPUÉS DE COMULGAR

Alma de Cristo, Santifícame

Cuerpo de Cristo, Sálvame

Sangre de Cristo, Embriágame

Agua del Costado de Cristo, Lávame

Pasión de Cristo, Confórtame

Oh buen Jesús, Óyeme

Dentro de tus llagas, Escóndeme No permitas que me aparte de ti

Del enemigo malo, Defiéndeme

A la hora de mi muerte, Llámame y mándame ir a ti, para que con tus santos te alabe, por los siglos de los siglos.

Amén.

¿QUÉ MIRO DESDE EL CIELO?


Un planeta en agonía, lacerado por la mano del hombre, al que le correspondía mantener el planeta en perfecto estado…

MIRO EL DESTROZO DE LA NATURALEZA. Los árboles han sido y son eliminados sin pensar en reemplazarlos; el agua escasea en la tierra, donde sobreabundó el agua, falta en este instante. En la guerra pelearán por el agua, como en este instante buscan adueñarse del petróleo.

¡Cuántos hombres sirven en Mis Templos por interés de ganar un poco de relevancia en la sociedad!, pero no Me respetan ni Me aman como Yo deseo que esas almas Me amen.

MIRO CÓMO MIS CONSAGRADOS DELEGAN EN LOS MINISTROS DE LA EUCARISTÍA LAS FUNCIONES QUE SON EXPRESAS DE MIS SACERDOTES, lo hacen porque algunos no Me sirven con suficiente Fe. Soy tratado con descuido sin que Mis Consagrados sean totalmente celosos de Mi Presencia real en la Eucaristía. Miro esto y Mi Corazón se oprime ante tan grave acto.

MIRO LA FALTA DE ORACIÓN EN ALGUNOS DE MIS CONSAGRADOS, de ahí nace la deformación en el espíritu que les lleva a caer en el desaliento, en la rutina. Algunas prédicas son pobres, carentes de Mi Palabra, algunas de esas prédicas carecen de la motivación y fuerza para que Mi Pueblo despierte.

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA

16 DE AGOSTO DEL 2016

http://www.revelacionesmarianas.com/mensajesanteriores.html


ESTA GENERACIÓN SE HA DESATADO EN CONTRA DE TODO LO DIVINO, EN CONTRA DE MI MADRE SANTÍSIMA… ESTA GENERACIÓN SE HA PRONUNCIADO EN MI CONTRA.

ASÍ ES Y SERÁ EL TIEMPO EN QUE VIVE: calamidades, enfermedades, desastres naturales, grandes cataclismos, levantamientos de hombres en contra de hombres, matanza de inocentes, irrespeto e incumplimiento de la Ley Divina, de los Sacramentos y demás prácticas de piedad.

En algunos de Mis hijos, Mi Cruz no cuelga en el pecho por amor sino por modernismo, y en algunos casos por motivo de burla.

INVOCAN A SATANÁS PARA QUE ESTE TOME LAS RIENDAS DE LA HUMANIDAD… IGNORAN QUE TODO PASARÁ, PERO MI PALABRA NO PASARÁ.

MIRO LA FALTA DE CONCIENCIA HUMANA QUE NO PIENSA MÁS ALLÁ DE SU SER FÍSICO, NO TIENE CONCIENCIA DE SU SER ESPIRITUAL, no tiene consciencia de que su cuerpo emana bien o mal, y este influye en toda la Humanidad. Una criatura de bien es una expansión de Mi Amor, y va tocando las almas de sus hermanos, moviendo corazones endurecidos.

MIRO CÓMO NO COMPRENDEN QUE USTEDES SON UNA IMPORTANTE FUERZA EN LA TIERRA, FUERZA DE BIEN O FUERZA DEL MAL. Mis hijos tienen que tener consciencia de que emanan oscuridad o luz, y esa emanación se mantiene latente, cada instante. No son cuerpos inertes, son capaces de lograr milagros con el poder de la Unidad.

Cada uno de ustedes es como un universo en pequeño, con el mayor potencial de la Creación. Atiendan y utilícenlo para bien del alma.

TRECE DE JULIO


A mediados del mes pasado (Junio), las ganas de ir al baño me hicieron despertar de madrugada, pero me quedé un momento para ver si se me pasaban esos deseos para no levantarme. De pronto “apareció” en mi mente “13 de julio” sin año, la verdad no se como describirlo, solo puedo decir que fue muy intenso.

No se lo que significa, espero saberlo mañana si Dios quiere.

En todo caso mañana 13 de Julio volveré a trabajar después de unos días de descanso.

Además hay algunos eventos que están por ocurrir, según revelaciones marianas a saber:

  • Oren hijos Míos y miren al Cielo, la admiración será grande. (Mensaje de la Santa Virgen María 21/06/2016)
  • Hijos, miren a lo alto, las señales no se hacen esperar, miren el clima es agresivo. (Mensaje de la Santa Virgen María 15/06/2016)
  • MIREN A LO ALTO, LAS SEÑALES DESDE ARRIBA NO SE HACEN ESPERAR. (Mensaje de nuestro Señor Jesucristo 05/06/2016)
  • Oren, hijos Míos, oren, Sur América se estremece. Chile (4) será invadido por el mar ante el estremecimiento de la tierra, por lo cual Perú, Bolivia y Argentina compartirán ese estremecer de la tierra. (Mensaje de nuestro Señor Jesucristo 05/06/2016)
  • Oren, hijos Míos, oren por Chile y la Argentina. Chile será estremecido y será sorprendido por algo que no espera. (Mensaje de la Santísima Virgen María 23/04/2016)

 

NUESTRO YO HUMANO


El yo humano se alimenta de los pensamientos, sentimientos, deseos y actos de cada uno de ustedes. En cuanto más egoísta es la criatura, más impone su yo, sin atender al hermano que posee sentimientos, corazón, sensibilidad, mente, pensamiento.

EL YO HUMANO LOGRA UN GRAN HOMBRE… O LOGRA DE UN HOMBRE, UN GRAN ESCLAVO DE SÍ MISMO.

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA

21 DE JUNIO DEL 2016


Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Hijos, no necesitan dejar de pensar en ustedes, hijos Míos. Cada uno necesita un alto en el camino para que se miren y analicen en qué estado espiritual se encuentran.

Como Madre de la Humanidad, debo decirles:

¡BASTA YA, DETÉNGANSE!, NO DESEO QUE SE PIERDAN…
SE ENCUENTRAN EN UN INSTANTE PELIGROSÍSIMO EN EL QUE PUEDEN PERDER EL ALMA.

La convulsión de la Humanidad invade la mente, el pensamiento y el corazón del hombre.

Esta convulsión ha sido trazada para que ocurra en este instante preciso, programada con antelación como parte de quienes gestan la instauración del anticristo, el aberrante engañador, el profanador de cuanto sea de la Casa de Mi Hijo.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, el yo humano es una bendición para cada uno de ustedes, que se saben y se reconocen como criaturas humanas, cada uno diferente de su hermano. El hombre ha dado un uso indebido del yo humano, diferente como criatura libre, para tomar decisiones, en este instante contrarias a la Voluntad Divina.

Llegará el instante en que los hijos de Mi Hijo, tomen el sendero equivocado y se precipitarán al abismo. Viviendo en el pecado, potenciando el poder del demonio, el que usurpará las mentes de los inocentes, jóvenes y adultos, para luchar por su objetivo: “QUE LOS HOMBRES DE ESTE INSTANTE NO SE AMEN UNOS A OTROS COMO HERMANOS DE UN MISMO DIOS”, SINO SE EMPEÑEN EN CORROMPERSE UNOS A OTROS.

El yo humano no será en el hombre causa de bien. El hombre tiene conocimiento de que posee su yo humano, y ha llevado al yo humano a ser invadido por las malas acciones…

El yo humano, hijos Míos, se alimenta de los sentimientos negativos, de los deseos negativos, de la soberbia, de la imposición sobre otros hermanos y de la venganza…

El yo humano se alimenta de los pensamientos, sentimientos, deseos y actos de cada uno de ustedes. En cuanto más egoísta es la criatura, más impone su yo, sin atender al hermano que posee sentimientos, corazón, sensibilidad, mente, pensamiento.

EL YO HUMANO LOGRA UN GRAN HOMBRE… O LOGRA DE UN HOMBRE, UN GRAN ESCLAVO DE SÍ MISMO.

Este es el instante, hijos Míos, en que deben conocer cómo intervienen en ustedes los Dones que recibieron para llevarlos hasta Mi Hijo y que sean multiplicados por el Espíritu Santo. Por ello el Cielo les lleva de la mano para que no se equivoquen, y se reconozca cada uno tal cual es, para que el demonio no les engañe.

HASTA QUE EL HOMBRE RECONOCE CON HONESTIDAD CÓMO SE COMPORTA, LOGRA CRECER…

MIENTRAS EL HOMBRE NIEGUE LAS MALAS ACTITUDES O TENDENCIAS, NO LOGRARÁ SALIR DE LA OSCURIDAD, CORRIENDO EL PELIGRO DE SER MÁS DEL YO HUMANO Y MENOS DE LA FRATERNIDAD A LA QUE LES LLAMA MI HIJO.

CADA PALABRA DE ESTE LLAMADO ES PARA, TI HIJO MÍO, PARA TI QUE LEES, ES PARA QUE LO MEDITES Y NO LO DEJES PASAR, COMO SI FUESE PARA OTRA CRIATURA HUMANA. Cada hombre tiene su yo humano, y tiene la responsabilidad de reconocer cómo es su yo humano, para que no camine en contra de la Voluntad Divina.

Es necesario que el hombre en este instante ubique su yo en el lugar debido, PARA QUE LE DÉ EL ESPACIO, EL CENTRO A MI HIJO Y ÉL SEA TODO EN TODOS. Solo así Mi Hijo logrará auxiliar a Sus hijos para que obren y actúen a Su Manera Divina.

COMO MADRE NO DESEO HOMBRES QUE NO RAZONEN…
PERO TAMPOCO DESEO HOMBRES A LOS QUE LA RAZÓN LES ENDUREZCA EL CORAZÓN.

Reparen sus obras y actos indebidos, esto lo logran las grandes personas, los grandes hijos de Dios, a sabiendas de que la hora de la ciega llegará y se encontrarán al lado del trigo o al lado de la cizaña. Este instante amerita praxis del bien y esta praxis inicia desde dentro del hombre.

NO ESPEREN A QUE SUS HERMANOS CAMBIEN, SINO AL CONTRARIO, EL CAMBIO DEBE SER PERSONAL Y ESTO LE FACILITARÁ AL HERMANO DAR EL PASO PARA SER MEJOR HIJO DE DIOS Y MEJOR SER HUMANO.

El verdadero cristiano sabe que no es deber del prójimo ajustarse a su obrar y actuar, a sus exigencias que además pueden estar equivocadas. El vivir en la Voluntad Divina inicia con el amor a Dios y el amor fraterno, no en un campo de batalla por sobresalir.

Hijos, no hagan mal uso de la inteligencia, ganando provecho personal. EN UN INSTANTE SE ENCONTRARÁN FRENTE AL AVISO Y EN ESE INSTANTE CUANTO HAN ACTUADO Y OBRADO INDEBIDAMENTE, LO TENDRÁN FRENTE A CADA UNO, EN EL SILENCIO DE ESE INSTANTE EN DONDE SE ENCONTRARÁ CADA UNO, ANTE SÍ MISMO. El silencio del examen de consciencia personal, del veredicto personal, el mayor silencio que jamás han experimentado. La soledad que parecerá interminable, en donde el mínimo acto será sentido en la balanza personal, para bien o para mal. El AVISO es Misericordia Divina, si la criatura humana pasado éste, se arrepiente y no escucha las voces de quienes, al poseer tanto mal, se nieguen a aceptar cuanto han mirado de sí mismos y se rebelen en contra de Dios.

Hijos de Mi Corazón Inmaculado, ¡se niegan tanto a los asuntos del espíritu!, algunos no reconocen la existencia del mal, otros no conocen que poseen un espíritu que mora dentro del cuerpo humano.

SATANÁS OPERA ASTUTAMENTE, ATACA DE UNO EN UNO, ENVÍA A SUS LEGIONES A ATACAR A DETERMINADA CRIATURA HUMANA. Él se encuentra enojado contra ustedes, Mis hijos, porque se esfuerzan en ser diferentes a lo que eran antes, se esfuerzan por ser mejores cada instante, ante la proximidad del cumplimiento de la Palabra Divina.

Ustedes no son de los que creen que cuanto viven en este instante, se ha vivido siempre y luego todo continuará siendo igual que antes. EL DEMONIO SÍ RECONOCE QUE LE QUEDA POCO PARA LLEVAR LAS ALMAS AL INFIERNO, en esto lleva una ventaja sobre los que no creen en que el instante ha llegado.

El demonio sabe que tiene que actuar con fuerza, depravando al hombre, alejándole de Mi Hijo y llevándole a amar el mal y a desear el mal.

Satanás sabe que en este instante tiene un gran problema.  Sí hijos, el gran problema para satanás son ustedes, que continúan amando a Mi Hijo, recibiéndole en Su Cuerpo y Sangre, amando la fraternidad, venciendo los defectos que les alejan de la Vida Eterna. USTEDES SON, HIJOS MÍOS, EL GRAN PROBLEMA PARA EL DEMONIO. POR ELLO TIENEN QUE SER ASTUTOS PARA RECONOCERLE Y NO CAER EN LAS TENTACIONES.

Hijos Míos, aumentarán las causas de desastres en la Tierra. El hombre actuará con mayor cizaña, la mente humana será invadida con una fijación: dar muerte al hermano, lacerar a los niños y provocar el terror y la incertidumbre.

No teman, Mis hijos, oren y practiquen los Mandamientos de la Ley de Dios, sean misericordiosos, adoren a Mi Hijo en espíritu y verdad. No les entregaremos en manos enemigas, la protección Divina es llamada por cada uno con plenitud de consciencia.

Oren hijos Míos, oren.  Pakistán, este pueblo, llorará sobre sí mismo.

Oren hijos Míos, oren por China, de un instante a otro el conflicto de esta Nación, se expandirá por toda la Tierra.

Oren hijos Míos, oren por Francia, las lágrimas serán ríos de dolor.

Oren hijos Míos, la tierra continúa abriéndose y el hombre no llegará a encontrar soluciones. (1)

Oren hijos Míos y miren al Cielo, la admiración será grande.

La Naturaleza llega a la tierra con mayor poder, desatando su furia contra el pecado.

El Sol tendrá en tensión al hombre, ya no es tan aliado del hombre. (2)

Ecuador padece, este pueblo padece, lamenta y llora.

Indonesia mira con asombro la fuerza de los volcanes ante el estremecer de la tierra. (3)

Argentina, tierra de paz, deja el lamento sobre su suelo.

NIEGAN A MI HIJO, IDOLATRAN A SATANÁS Y A SUS TENTÁCULOS…

MIS HIJOS PREDILECTOS DEBEN SER FUERTES EN SUS HOMILÍAS, LUCHEN POR LAS ALMAS.

QUIENES SE ACERCAN A SATANÁS LE ENTREGAN EL CONTROL DE SUS SENTIDOS.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

ESTE INSTANTE ES VERDADERAMENTE UN INSTANTE. LAS FUERZAS MASÓNICAS NO PIERDEN TIEMPO, LAS FUERZAS ILLUMINATI HAN GIRADO LAS ÓRDENES A SU GRAN ÉLITE. EL EXTERMINIO DE GRAN PARTE DE LA POBLACIÓN MUNDIAL ES EL PROPÓSITO DE ELLOS. Las grandes organizaciones mundiales se encuentran bajo este dominio, y la meta es la degeneración humana para que se entreguen al mal.

La Iglesia de Mi Hijo será motivo de gran crítica, ustedes Mis hijos, no pierdan la Fe.

Un presidente perderá la vida en manos de sus oponentes.

Nicaragua es tierra de provisión del comunismo, el que no habla posee un botín…

Hijos, no tarden en retomar el camino, sean hijos atentos a los Llamados, a esta explicitación de la Palabra Divina. PERMANEZCAN ATENTOS A ESTA BENDICIÓN QUE RECIBEN DE LA MANO DE DIOS PADRE.

Hijos, oren y sean praxis, la oración sin frutos es muerta.

Despierten a sus hermanos que duermen, no tengan temor. Esperen con paciencia. la Casa del Padre no abandona a Su Pueblo.

LES BENDIGO, HIJOS,
SE MANTIENEN EN LA BARCA DE MI CORAZÓN.

Les amo.

Mamá María.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

(1)
Profecías sobre el agrietamiento de la tierra.

(2)
Profecías sobre la actividad solar.

(3)
Profecías sobre la actividad volcánica.

COMENTARIO DEL INSTRUMENTO

Hermanos (as):

Claramente siento el angustioso Llamado de nuestra Madre Santísima, ante la escasez de conocimiento del hombre y las facultades que poseemos.

Nuestra Madre nos da una lección sobre el YO HUMANO, o ego humano. Quizá porque éste ha sido la causa de grandes desgracias en la Humanidad, una de ellas: la Segunda Guerra Mundial.

En este instante de oración praxis, recogimiento e instrucción, nuestra Madre nos dice que no es necesario participar de una guerra para vivir una guerra. ¿Cuál guerra? La guerra que el yo humano mantiene en cada uno de los hombres. Y el Llamado de nuestra Madre es a combatir todos los apegos dentro de cada uno, de manera personal porque el mal llega y fecunda el terreno propicio, el terreno inundado por la fuerza del ego.

Como dice nuestra Madre, cada uno reconoce sus virtudes y sus limitantes, que en la mayoría de las ocasiones son parte de esa idolatría a sí mismo, y de la soberbia en la que ha penetrado el demonio.

Este es el instante de anular lo que nos separa del camino hacia la Vida Eterna.

Nuestra Madre nos llama a no ser egoístas, a no juzgar negativamente a los hermanos, a no ser destructivos, porque estos son algunos de los indicadores de quien posee el ego elevado, y cuando el ego se encuentra en ese estado, no se mira la realidad tal cual es. Se vive con una máscara.

Me compartió nuestra Madre, la petición que Ella nos hace a todos Sus hijos: “NO DECLINAR EN ESTE INSTANTE”, SER MÁS DE DIOS QUE DEL MUNDO.

Y Ella me solicitó pedir a cada uno en este llamado A VIVIR
CADA UNO EN PAZ, LAS FAMILIAS EN PAZ, LAS RELACIONES CON LOS HERMANOS EN PAZ, porque el demonio se encuentra urgido de mantener a los hijos de Ella, de nuestra Madre, en una constante batalla.

Por tanto, hermanos, tenemos tanto por lo que permanecer unidos, que no es bueno para ninguno robar la paz al prójimo.

Nos alertan por medio de hechos contra los Templos, se llevan a cabo fastuosos ritos a satanás.

¿En qué estado se encuentra esta generación?    ¿Podemos hacer algo nosotros?

SÍ, VIVIR COMO NOS LO INDICA NUESTRA MADRE SANTÍSIMA Y APROVECHAR CADA INSTANTE PARA DECIR:

“TODO TUYO MADRE, LLÉVAME A TU DIVINO HIJO”

Amén.


UNA HERMOSA VIVENCIA


TESTIMONIO DE CATALINA SOBRE LA SANTA MISA

En la maravillosa catequesis con la que el Señor y la Virgen María nos han ido instruyendo

  • en primer lugar, enseñándonos la forma de rezar el Sto. Rosario, de orar con el corazón, de meditar y disfrutar de los momentos de encuentro con Dios y con nuestra Madre bendita; la manera de confesarse bien- está la del conocimiento de lo que sucede en la Santa Misa y la forma de vivirla con el corazón.

Este es el testimonio que debo y quiero dar al mundo entero, para mayor Gloria de Dios y para la salvación de todo aquel que quiera abrir su corazón al Señor. Para que muchas almas consagradas a Dios, reaviven el fuego del amor a Cristo, unas que son dueñas de las manos que tienen el poder de traerlo a la tierra para que sea nuestro alimento, las otras, para que pierdan la “costumbre rutinaria” de recibirlo y revivan el asombro del encuentro cotidiano con el amor. Para que mis hermanos y hermanas laicas del mundo entero vivan el mayor de los Milagros con el corazón: la celebración de la Santa Eucaristía.

Era la vigilia del día de la Anunciación y los componentes del grupo nuestro habíamos ido a confesarnos. Algunas de las señoras del grupo de oración no alcanzaron a hacerlo y dejaron su confesión para el día siguiente ante de la Santa Misa.

Cuando llegué al día siguiente a la Iglesia un poco atrasada, el señor Arzobispo y los sacerdotes ya estaban saliendo al presbiterio. Dijo la Virgen con aquella voz tan suave y femenina que a una le endulza el alma.

“Hoy es un día de aprendizaje para ti y quiero que prestes mucha atención, porque de lo que seas testigo hoy, todo lo que vivas en este día, tendrás que participarlo a la humanidad”.

Me quedé sobrecogida sin entender, pero procurando estar muy atenta. Lo primero que percibí es que había un coro de voces muy hermosas que cantaban como si estuviesen lejos, a momentos se acercaba y luego se alejaba la música como con el sonido del viento.

El señor Arzobispo empezó la Santa Misa, y al llegar a la Oración Penitencial, dijo la Santísima Virgen:

“Desde el fondo de tu corazón, pide perdón al Señor por todas tus culpas, por haberlo ofendido, así podrás participar dignamente de este privilegio que es asistir a la Santa Misa.”

Seguramente que por una fracción de segundo pensé: “Pero si estoy en Gracia de Dios, me acabo de confesar anoche”.

Ella contestó: “¿Y tú crees que desde anoche no has ofendido al Señor? Déjame que Yo te recuerde algunas cosas. Cuando salías para venir aquí, la muchacha que te ayuda se acercó para pedirte algo y como estabas con retraso, a la apurada, le contestaste no de muy buena forma. Eso ha sido una falta de caridad de tu parte y dices no haber ofendido a Dios…?”

“De camino hacia acá un autobús se atravesó en tu camino, casi te choca y te expresaste en forma poco conveniente contra ese pobre hombre, en lugar de venir haciendo tus oraciones, preparándote para la Santa Misa. Has faltado a la caridad y has perdido la paz, la paciencia. ¿Y dices no haber lastimado al Señor…?”

“En el último momento llegas, cuando ya la procesión de los celebrantes está saliendo para celebrar la Misa…y vas a participar de ella sin una previa preparación…”

-Ya, Madre Mía, ya no me digas más, no me recuerdes más cosas porque me voy a morir de pesar y vergüenza- contesté.

“¿Por qué tienen que llegar en el último momento? Ustedes deberían estar antes para poder hacer una oración y pedir al Señor que envíe Su Santo Espíritu, que les otorgue un espíritu de paz que eche fuera el espíritu del mundo, las preocupaciones, los problemas y las distracciones para ser capaces de vivir este momento tan sagrado. Pero llegan casi al comenzar la celebración, y participan como si participaran de un evento cualquiera, sin ninguna preparación espiritual. ¿Por qué? Es el Milagro más grande, van a vivir el momento de regalo más grande de parte del Altísimo y no lo saben apreciar.”

Era bastante. Me sentía tan mal que tuve más que suficiente para pedir perdón a Dios, no solamente por las faltas de ese día, sino por todas las veces que, como muchísimas otras personas, esperé a que termine la homilía del sacerdote para entrar en la Iglesia. Por las veces que no supe o me negué a comprender lo que significaba estar allí, por las veces que tal vez habiendo estado mi alma llena de pecados más graves, me había atrevido a participar de la Santa Misa.

Era día de Fiesta y debía recitarse el Gloria. Dijo nuestra Señora:

Glorifica y bendice con todo tu amor a la Santísima Trinidad en tu reconocimiento como criatura Suya”.

Qué distinto fue aquel Gloria. De pronto me veía en un lugar lejano, lleno de luz ante la Presencia Majestuosa del Trono de Dios, y con cuánto amor fui agradeciendo al repetir: “…Por tu inmensa Gloria Te alabamos, Te bendecimos, Te adoramos, Te glorificamos, Te damos gracias, Señor, Dios Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso y evoqué el rostro paternal del Padre lleno de bondad… Señor, Hijo único Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, Tú que quitas el pecado del mundo…” Y Jesús estaba delante de mí, con ese rostro lleno de ternura y Misericordia: “…porque sólo Tú eres Dios, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo…” el Dios del Amor hermoso, Aquel que en ese momento estremecía todo mi ser…

Y pedí: “Señor, libérame de todo espíritu malo, mi corazón te pertenece, Señor mío envíame tu paz para conseguir el mejor provecho de esta Eucaristía y que mi vida dé sus mejores frutos. Espíritu Santo de Dios, transfórmame, actúa en mí, guíame ¡Oh Dios, dame los dones que necesito para servirte mejor…!”

Llegó el momento de la Liturgia de la Palabra y la Virgen me hizo repetir: “Señor, hoy quiero escuchar Tu Palabra y producir fruto abundante, que Tu Santo Espíritu limpie el terreno de mi corazón, para que Tu Palabra crezca y se desarrolle, purifica mi corazón para que esté bien dispuesto.”

“Quiero que estés atenta a las lecturas y a toda la homilía del sacerdote. Recuerda que la Biblia dice que la Palabra de Dios no vuelve sin haber dado fruto. Si tú estás atenta, va a quedar algo en ti de todo lo que escuches. Debes tratar de recordar todo el día esas Palabras que dejaron huella en ti. Serán dos frases unas veces, luego será la lectura del Evangelio entera, tal vez solo una palabra, paladear el resto del día y eso hará carne en ti porque esa es la forma de transformar la vida, haciendo que la Palabra de Dios lo transforme a uno”.

“Y ahora, dile al Señor que estás aquí para escuchar lo que quieres que Él diga hoy a tu corazón”.

Nuevamente agradecí a Dios por darme la oportunidad de escuchar Su Palabra y le pedí perdón por haber tenido el corazón tan duro por tantos años y haber enseñado a mis hijos que debían ir a Misa los domingos, porque así lo mandaba la Iglesia, no por amor, por necesidad de llenarse de Dios…

Yo que había asistido a tantas Eucaristías, más por compromiso; y con ello creía estar salvada. De vivirla, ni soñar, de poner atención en las lecturas y la homilía del sacerdote, menos.

¡Cuánto dolor sentí por tantos años de pérdida inútil, por mi ignorancia!… ¡Cuánta superficialidad en las Misas a las que asistimos, porque es una boda, una Misa de difunto o porque tenemos que hacernos ver con la sociedad! ¡Cuánta ignorancia sobre nuestra Iglesia y sobre los Sacramentos! ¡Cuánto desperdicio en querer instruirnos y culturizarnos en las cosas del mundo, que en un momento pueden desaparecer sin quedarnos nada, y que al final de la vida no nos sirven ni para alargar un minuto a nuestra existencia! Y, sin embargo, de aquello que va a ganarnos un poco del cielo en la tierra y luego la vida eterna, no sabemos nada, ¡Y nos llamamos hombres y mujeres cultas…!

Un momento después llegó el Ofertorio y la Santísima Virgen dijo: “Reza así: (y yo la seguía) Señor, te ofrezco todo lo que soy, lo que tengo, lo que puedo, todo lo pongo en Tus manos. Edifica Tú, Señor con lo poco que soy. Por los méritos de Tu Hijo, transfórmame, Dios Altísimo. Te pido por mi familia, por mis bienhechores, por cada miembro de nuestro Apostolado, por todas las personas que nos combaten, por aquellos que se encomiendan a mis pobres oraciones… Enséñame a poner mi corazón en el suelo para que su caminar sea menos duro.

Así oraban los santos, así quiero que lo hagan”.

Y es que así lo pide Jesús, que pongamos el corazón en el suelo para que ellos no sientan la dureza, sino que los aliviemos con el dolor de aquel pisotón. Años después leí un librito de oraciones de un Santo al que quiero mucho: José María Escrivá de Balaguer y allá pude encontrar una oración parecida a la que me enseñaba la Virgen. Tal vez este Santo a quien me encomiendo, agradaba a la Virgen Santísima con aquellas oraciones.

De pronto empezaron a ponerse de pie unas figuras que no había visto antes. Era como si del lado de cada persona que estaba en la Catedral, saliera otra persona y aquello se llenó de unos personajes jóvenes, hermosos. Iban vestidos con túnicas muy blancas y fueron saliendo hasta el pasillo central dirigiéndose hacia el Altar.

Dijo nuestra Madre: “Observa, son los Ángeles de la Guarda de cada una de las personas que está aquí. Es el momento en que su Ángel de la Guarda lleva sus ofrendas y peticiones ante el Altar del Señor.”

En aquel momento, estaba completamente asombrada, porque esos seres tenían rostros tan hermosos, tan radiantes como no puede uno imaginarse. Lucían unos rostros muy bellos, casi femeninos, sin embargo, la complexión de su cuerpo, sus manos, su estatura era de hombre. Los pies desnudos no pisaban el suelo, sino que iban como deslizándose, como resbalando. Aquella procesión era muy hermosa.

Algunos de ellos tenían como una fuente de oro con algo que brillaba mucho con una luz blanca-dorada, dijo la Virgen: – “Son los Ángeles de la Guarda de las personas que están ofreciendo esta Santa Misa por muchas intenciones, aquellas personas que están conscientes de lo que significa esta celebración, aquellas que tienen algo que ofrecer al Señor…”

“Ofrezcan en este momento…, ofrezcan sus penas, sus dolores, sus ilusiones, sus tristezas, sus alegrías, sus peticiones.

Recuerden que la Misa tiene un valor infinito, por lo tanto, sean generosos en ofrecer y en pedir.”

Detrás de los primeros Ángeles venían otros que no tenían nada en las manos, las llevaban vacías. Dijo la Virgen: – “Son los Ángeles de las personas que estando aquí, no ofrecen nunca nada, que no tienen interés en vivir cada momento litúrgico de la Misa y no tienen ofrecimientos que llevar ante el Altar del Señor.”

En último lugar iban otros Ángeles que estaban medio tristones, con las manos juntas en oración, pero con la mirada baja. – “Son los Ángeles de la Guarda de las personas que estando aquí, no están, es decir de las personas que han venido forzadas, que han venido por compromiso, pero sin ningún deseo de participar de la Santa Misa y los Ángeles van tristes porque no tienen qué llevar ante el Altar, salvo sus propias oraciones.”

“No entristezcan a su Ángel de la Guarda… Pidan mucho, pidan por la conversión de los pecadores, por la paz del mundo, por sus familiares, sus vecinos, por quienes se encomiendan a sus oraciones. Pidan, pidan mucho, pero no sólo por ustedes, sino por los demás.”

“Recuerden que el ofrecimiento que más agrada al Señor es cuando se ofrecen ustedes mismos como holocausto, para que Jesús, al bajar, los transforme por Sus propios méritos. ¿Qué tienen que ofrecer al Padre por sí mismos? La nada y el pecado, pero al ofrecerse unidos a los méritos de Jesús, aquel ofrecimiento es grato al Padre.”

Aquel espectáculo, aquella procesión era tan hermosa que difícilmente podría compararse a otra. Todas aquellas criaturas celestiales haciendo una reverencia ante el Altar, unas dejando su ofrenda en el suelo, otras postrándose de rodillas con la frente casi en el suelo y luego que llegaban allá desaparecían a mi vista.

Llegó el momento final del Prefacio y cuando la asamblea decía: “Santo, Santo, Santo” de pronto, todo lo que estaba detrás de los celebrantes desapareció. Del lado izquierdo del señor Arzobispo hacia atrás en forma diagonal aparecieron miles de Ángeles, pequeños, Ángeles grandes, Ángeles con alas inmensas, Ángeles con alas pequeñas, Ángeles sin alas, como los anteriores; todos vestidos con unas túnicas como las albas blancas de los sacerdotes o los monaguillos.

Todos se arrodillaban con las manos unidas en oración y en reverencia inclinaban la cabeza. Se escuchaba una música preciosa, como si fueran muchísimos coros con distintas voces y todos decían al unísono junto con el pueblo: Santo, Santo, Santo…

Había llegado el momento de la Consagración, el momento del más maravilloso de los Milagros… Del lado derecho del Arzobispo hacia atrás en forma también diagonal, una multitud de personas, iban vestidas con la misma túnica, pero en colores pastel: rosa, verde, celeste, lila, amarillo; en fin, de distintos colores muy suaves. Sus rostros también

eran brillantes, llenos de gozo, parecían tener todos la misma edad. Se podía apreciar (y no puedo decirlo por qué) que había gente de distintas edades, pero todos parecían igual en las caras, sin arrugas, felices. Todos se arrodillaban también ante el canto de “Santo, Santo, Santo, es el Señor…”

Dijo nuestra Señora: – “Son todos los Santos y Bienaventurados del cielo y entre ellos, también están las almas de los familiares de ustedes que gozan ya de la Presencia de Dios.” Entonces la vi.

Allá justamente a la derecha del señor Arzobispo… un paso detrás del celebrante, estaba un poco suspendida del suelo, arrodillada sobre unas telas muy finas, transparentes, pero a la vez luminosas, como agua cristalina, la Santísima Virgen, con las manos unidas, mirando atenta y respetuosamente al celebrante. Me hablaba desde allá, pero silenciosamente, directamente al corazón, sin mirarme.

– “¿Te llama la atención verme un poco más atrás de Monseñor, verdad? Así debe ser… Con todo lo que Me ama Mi Hijo, no Me Ha dado la dignidad que da a un sacerdote de poder traerlo entre Mis manos diariamente, como lo hacen las manos sacerdotales.

Por ello siento tan profundo respeto por un sacerdote y por todo el milagro que Dios realiza a través suyo, que me obliga a arrodillarme aquí.”

¡Dios mío, cuánta dignidad, cuánta gracia derrama el Señor sobre las almas sacerdotales y ni nosotros, ni tal vez muchos de ellos estamos conscientes!

Delante del altar, empezaron a salir unas sombras de personas en color gris que levantaban las manos hacia arriba.

Dijo la Virgen Santísima: – “Son las almas benditas del Purgatorio que están a la espera de las oraciones de ustedes para refrescarse. No dejen de rezar por ellas. Piden por ustedes, pero no pueden pedir por ellas mismas, son ustedes quienes tienen que pedir por ellas para ayudarlas a salir para encontrarse con Dios y gozar de Él eternamente.”

– “Ya lo ves, aquí Estoy todo el tiempo… La gente hace peregrinaciones y busca los lugares de Mis apariciones, y está bien por todas las gracias que allá se reciben, pero en ninguna aparición, en ninguna parte Estoy más tiempo presente que en la Santa Misa. Al pie del Altar donde se celebra la Eucaristía, siempre Me van a encontrar; al pie del Sagrario permanezco Yo con los Ángeles, porque Estoy siempre con Él.”

Ver ese rostro hermoso de la Madre en aquel momento del “Santo”, al igual que todos ellos, con el rostro resplandeciente, con las manos juntas en espera de aquel milagro que se repite continuamente, era estar en el mismo cielo. Y pensar que hay gente, habemos personas que podemos estar en ese momento distraídas, hablando… Con dolor lo digo, muchos varones más que mujeres, que de pie cruzan los brazos, como rindiéndole un homenaje de pie al Señor, de igual a igual.

Dijo la Virgen: “Dile al ser humano, que nunca un hombre es más hombre que cuando dobla las rodillas ante Dios.”

El celebrante dijo las palabras de la “Consagración”. Era una persona de estatura normal, pero de pronto empezó a crecer, a volverse lleno de luz, una luz sobrenatural entre blanca y dorada lo envolvía y se hacía muy fuerte en la parte del rostro, de modo que no podía ver sus rasgos. Cuando levantaba la forma vi sus manos y tenían unas marcas en el dorso de las cuales salía mucha luz. ¡Era Jesús!… Era Él que con Su Cuerpo envolvía el del celebrante como si rodeara amorosamente las manos del señor

Arzobispo. En ese momento la Hostia comenzó a crecer y crecer enorme y en ella, el Rostro maravilloso de Jesús mirando hacia Su pueblo.

Por instinto quise bajar la cabeza y dijo nuestra Señora: “No agaches la mirada, levanta la vista, contémplalo, cruza tu mirada con la Suya y repite la oración de Fátima: Señor, yo creo, adoro, espero y Te amo, Te pido perdón por aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no Te aman. Perdón y Misericordia… Ahora dile cuánto lo

amas, rinde tu homenaje al Rey de Reyes.”

Se lo dije, parecía que sólo a mí me miraba desde la enorme Hostia, pero supe que así contemplaba a cada persona, lleno de amor… Luego bajé la cabeza hasta tener la frente en el suelo, como hacían todos los Ángeles y bienaventurados del Cielo. Por fracción de un segundo tal vez, pensé qué era aquello que Jesús tomaba el cuerpo del celebrante y al mismo tiempo estaba en la Hostia que al bajarla el celebrante se volvía nuevamente pequeña. Tenía yo las mejillas llenas de lágrimas, no podía salir de mi asombro.

Inmediatamente Monseñor dijo las palabras consagratorias del vino y junto a sus palabras, empezaron unos relámpagos en el cielo y en el fondo. No había techo de la Iglesia ni paredes, estaba todo oscuro solamente aquella luz brillante en el Altar.

De pronto suspendido en el aire, vi a Jesús crucificado, de la cabeza a la parte baja del pecho. El tronco transversal de la cruz estaba sostenido por unas manos grandes, fuertes. De en medio de aquel resplandor se desprendió una lucecita como de una paloma muy pequeña muy brillante, dio una vuelta velozmente toda la Iglesia y se fue a posar en el hombro izquierdo del señor Arzobispo que seguía siendo Jesús, porque podía distinguir Su melena y Sus llagas luminosas, Su cuerpo grande, pero no veía Su Rostro.

Arriba, Jesús crucificado, estaba con el rostro caído sobre el lado derecho del hombro Podía contemplar el rostro y los brazos golpeados y descarnados. En el costado derecho tenía una herida en el pecho y salía a borbotones, hacia la izquierda sangre y hacia la derecha, pienso que agua, pero muy brillante; más bien eran chorros de luz que iban dirigiéndose hacia los fieles moviéndose a derecha e izquierda. ¡Me asombraba la cantidad de sangre que fluía hacía del Cáliz! ¡Pensé que iba a rebalsar y manchar todo el Altar, pero no cayó una sola gota!

Dijo la Virgen en ese momento: “-Este es el milagro de los milagros, te lo He repetido, para el Señor no existe ni tiempo ni distancia y en el momento de la consagración, toda la asamblea es trasladada al pie del Calvario en el instante de la crucifixión de Jesús.

¿Puede alguien imaginarse eso? Nuestros ojos no lo pueden ver, pero todos estamos allá, en el momento en que a Él lo están crucificando y está pidiendo perdón al Padre, no solamente por quienes lo matan, sino por cada uno de nuestros pecados: “¡Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen!”

A partir de aquel día, no me importa si me toman como a loca, pero pido a todos que se arrodillen, que traten de vivir con el corazón y toda la sensibilidad de que son capaces aquel privilegio que el Señor nos concede.

Cuando íbamos a rezar el Padrenuestro, habló el Señor por primera vez durante la celebración y dijo: “Aguarda, quiero que ores con la mayor profundidad que seas capaz y que en este momento, traigas a tu memoria a la persona o a las personas que más daño te hayan ocasionado durante tu vida, para que las abraces junto a tu pecho y les digas de todo corazón: “En el Nombre de Jesús yo te perdono y te deseo la paz. En el Nombre de Jesús te pido perdón y deseo mi paz. Si esa persona merece la paz, la va a recibir y le hará mucho bien; si esa persona no es capaz de abrirse a la paz, esa paz volverá a tu corazón. Pero no quiero que recibas y des la paz a otras personas cuando no eres capaz de perdonar y sentir esa paz primero en tu corazón.”

“Cuidado con lo que hacen” – continuó el Señor – “Ustedes repiten en el Padrenuestro: perdónanos, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Si ustedes son capaces de perdonar y no olvidar, como dicen algunos, están condicionando el perdón de Dios. Están diciendo perdóname únicamente como yo soy capaz de perdonar, no más allá.”

No sé cómo explicar mi dolor, al comprender cuánto podemos herir al Señor y cuánto podemos lastimarnos nosotros mismos con tantos rencores, sentimientos malos y cosas feas que nacen de los complejos y de las susceptibilidades. Perdoné, perdoné de corazón y pedí perdón a todos los que me habían lastimado alguna vez, para sentir la paz del Señor.

El celebrante decía: “…concédenos la paz y la unidad… y luego: “la paz del Señor esté con todos ustedes…”

De pronto vi que en medio de algunas personas que se abrazaban (no todos), se colocaba en medio una luz muy intensa, supe que era Jesús y me abalancé prácticamente a abrazar a la persona que estaba a mi lado.

Pude sentir verdaderamente el abrazo del Señor en esa luz, era Él que me abrazaba para darme Su paz, porque en ese momento había sido yo capaz de perdonar y de sacar de mi corazón todo dolor contra otras personas. Eso es lo que Jesús quiere, compartir ese momento de alegría abrazándonos para desearnos Su Paz.

Llegó el momento de la comunión de los celebrantes, ahí volví a notar la presencia de todos los sacerdotes junto a Monseñor.

Cuando él comulgaba, dijo la Virgen:

“Este es el momento de pedir por el celebrante y los sacerdotes que lo acompañan, repite junto a Mí: Señor, bendícelos, santifícalos, ayúdalos, purifícalos, ámalos, cuídalos, sostenlos con Tu Amor… Recuerden a todos los sacerdotes del mundo, oren por todas las almas consagradas…”

Hermanos queridos, ese es el momento en que debemos pedir porque ellos son Iglesia, como también lo somos nosotros los laicos. Muchas veces los laicos exigimos mucho de los sacerdotes, pero somos incapaces de rezar por ellos, de entender que son personas humanas, de comprender y valorar la soledad que muchas veces puede rodear a un sacerdote.

Debemos comprender que los sacerdotes son personas como nosotros y que necesitan comprensión, cuidado, que necesitan afecto, atención de parte de nosotros, porque están dando su vida por cada uno de nosotros, como Jesús, consagrándose a él.

El Señor quiere que la gente del rebaño que le ha encomendado Dios ore y ayude en la santificación de su Pastor. Algún día, cuando estemos al otro lado, comprenderemos la maravilla que el Señor ha hecho al darnos sacerdotes que nos ayuden a salvar nuestra alma.

Empezó la gente a salir de sus bancas para ir a comulgar. Había llegado el gran momento del encuentro, de la “Comunión”, el Señor me dijo: – “Espera un momento, quiero que observes algo…”, por un impulso interior levanté la vista hacia la persona que iba a recibir la comunión en la lengua de manos del sacerdote.

Debo aclarar que esta persona era una de las señoras de nuestro grupo que la noche anterior no había alcanzado a confesarse, y lo hizo recién esa mañana, antes de la Santa Misa. Cuando el sacerdote colocaba la Sagrada Forma sobre su lengua, como un flash de luz, aquella luz muy dorada-blanca atravesó a esta persona por la espalda primero y luego fue bordeándola en la espalda, los hombros y la cabeza.

Dijo el Señor:

“¡Así es como Yo Me complazco en abrazar a un alma que viene con el corazón limpio a recibirme!”

El matiz de la voz de Jesús era de una persona contenta. Yo estaba atónita mirando a esa amiga volver hacia su asiento rodeada de luz, abrazada por el Señor, y pensé en la maravilla que nos perdemos tantas veces por ir con nuestras pequeñas o grandes faltas a recibir a Jesús, cuando tiene que ser una fiesta.

Muchas veces decimos que no hay sacerdotes para confesarse a cada momento y el problema no está en confesarse a cada momento, el problema radica en nuestra facilidad para volver a caer en el mal. Por otro lado, así como nos esforzamos por ir a buscar un salón de belleza o los señores un peluquero cuando tenemos una fiesta, tenemos que

esforzarnos también en ir a buscar un sacerdote cuando necesitamos que saque todas esas cosas sucias de nosotros, pero no tener la desfachatez de recibir a Jesús en cualquier momento con el corazón lleno de cosas feas.

Cuando me dirigía a recibir la comunión Jesús repetía: – “La última cena fue el momento de mayor intimidad con los Míos. En esa hora del amor, instauré lo que ante los ojos de los hombres podría ser la mayor locura, hacerme prisionero del Amor.

Instauré la Eucaristía. Quise permanecer con ustedes hasta la consumación de los siglos, porque Mi Amor no podía soportar que quedaran huérfanos aquellos a quienes amaba más que a Mi vida…”

Recibí aquella Hostia, que tenía un sabor distinto, era una mezcla de sangre e incienso que me inundó entera. Sentía tanto amor que las lágrimas me corrían sin poder detenerlas…

Cuando llegué a mi asiento, al arrodillarme dijo el Señor: – “Escucha…”

Y en un momento comencé a escuchar dentro de mí las oraciones de una señora que estaba sentada delante de mí y que acababa de comulgar.

Lo que ella decía sin abrir la boca era más o menos así: “Señor, acuérdate que estamos a fin de mes y que no tengo el dinero para pagar la renta, la cuota del auto, los colegios de los chicos, tienes que hacer algo para ayudarme… Por favor, haz que mi marido deje de beber tanto, no puedo soportar más sus borracheras y mi hijo menor, va a perder el año otra vez si no lo ayudas, tiene exámenes esta semana……. Y no te olvides de la vecina que debe mudarse de casa, que lo haga de una vez porque ya no la puedo aguantar… etc., etc.

De pronto el señor Arzobispo dijo: “Oremos” y obviamente toda la asamblea se puso de pie para la oración final.

Jesús dijo con un tono triste: – “¿Te has dado cuenta? Ni una sola vez Me ha dicho que Me ama, ni una sola vez ha agradecido el don que Yo le He hecho de bajar Mi Divinidad hasta su pobre humanidad, para elevarla hacia Mí. Ni una sola vez ha dicho: gracias, Señor. Ha sido una letanía de pedidos… y así son casi todos los que vienen a recibirme.”

“Yo He muerto por amor y Estoy resucitado. Por amor espero a cada uno de ustedes y por amor permanezco con ustedes…, pero ustedes no se dan cuenta que necesito de su amor. Recuerda que Soy el Mendigo del Amor en esta hora sublime para el alma.”

¿Se dan cuenta ustedes de que Él, es Amor, está pidiendo nuestro amor y no se lo damos? Es más, evitamos ir a ese encuentro con el Amor de los Amores, con el único amor que se da en oblación permanente.

Cuando el celebrante iba a impartir la bendición, la Santísima Virgen dijo: “Atenta, cuidado… Ustedes hacen un garabato en lugar de la señal de la Cruz. Recuerda que esta bendición puede ser la última que recibas en tu vida, de manos de un sacerdote. Tú no sabes si saliendo de aquí vas a morir o no y no sabes si vas a tener la oportunidad de que otro sacerdote te de una bendición.

Esas manos consagradas te están dando la bendición en el Nombre de la Santísima Trinidad, por lo tanto, haz la señal de la Cruz con respeto y como si fuera la última de tu vida.”

¡Cuántas cosas nos perdemos al no entender y al no participar todos los días de la Santa Misa! ¿Por qué no hacer un esfuerzo de empezar el día media hora antes para correr a la Santa Misa y recibir todas las bendiciones que el Señor quiere derramar sobre nosotros?

Estoy consciente de que no todos, por sus obligaciones pueden hacerlo diariamente, pero al menos dos o tres veces por semana, sí y sin embargo tantos esquivan la Misa del domingo con el pequeño pretexto de que tienen un niño chico o dos o diez y por lo tanto no pueden asistir a Misa… ¿Cómo hacen cuando tienen otro tipo de compromisos importantes? Cargan con todos los niños o se turnan y el esposo va a una hora y la esposa a otra hora, pero cumplen con Dios.

Tenemos tiempo para estudiar, para trabajar, para divertirnos, para descansar, pero NO TENEMOS TIEMPO PARA IR AL MENOS EL DOMINGO A LA SANTA MISA.

Jesús me pidió que me quedara con Él unos minutos más luego de terminada la Misa. Dijo:

“No salgan a la carrera terminada la Misa, quédense un momento en Mi Compañía, disfruten de ella y déjenme disfrutar de la de ustedes…”

Había oído a alguien de niña decir que el Señor permanecía en nosotros como 5 o 10 minutos luego de la comunión. Se lo pregunté en ese momento: – Señor, verdaderamente, ¿cuánto tiempo te quedas luego de la comunión con nosotros?

Supongo que el Señor se debió reír de mi tontera porque contestó:

“Todo el tiempo que tú quieras tenerme contigo. Si me hablas todo el día, dedicándome unas palabras durante tus quehaceres, te escucharé. Yo estoy siempre con ustedes, son ustedes los que Me dejan a Mí. Salen de la Misa y se acabó el día de guardar, cumplieron con el día del Señor y se acabó, no piensan que Me gustaría compartir su vida familiar con ustedes, al menos ese día.”

“Ustedes en sus casas tienen un lugar para todo y una habitación para cada actividad: un cuarto para dormir, otro para cocinar, otro para comer, etc. etc. ¿Cuál es el lugar que han hecho para Mí? Debe ser un lugar no solamente donde tengan

una imagen que está empolvada todo el tiempo, sino un lugar donde al menos 5 minutos al día la familia se reúna para agradecer por el día, por el don de la vida, para pedir por sus necesidades del día, pedir bendiciones, protección, salud… Todo tiene un lugar en sus casas, menos Yo”.

“Los hombres programan su día, su semana, su semestre, sus vacaciones, etc. Saben qué día van a descansar, qué día ir al cine o a una fiesta, a visitar a la abuela o los nietos, los hijos, a los amigos, a sus diversiones. ¿Cuántas familias dicen una vez al mes al menos: “Este es el día en que nos toca ir a visitar a Jesús en el Sagrario” y viene toda la familia a conversar Conmigo, a sentarse frente a Mí y conversarme, contarme cómo les fue durante el último tiempo, contarme los problemas, las dificultades que tienen, pedirme lo que necesitan… ¡Hacerme partícipe de sus cosas! ¿Cuántas veces?”

“Yo lo sé todo, leo hasta en lo más profundo de sus corazones y sus mentes, pero me gusta que me cuenten ustedes sus cosas, que Me hagan partícipe como a un familiar, como al más íntimo amigo” ¡Cuántas gracias se pierde el hombre por no darme un lugar en su vida!”

Cuando me quedé aquel día con Él y en muchos otros días, fue dándonos enseñanzas y hoy quiero compartir con ustedes en esta misión que me han encomendado. Dice Jesús:

“Quise salvar a mi criatura, porque el momento de abrirles la puerta del cielo ha sido preñado con demasiado dolor…”

“Recuerda que ninguna madre ha alimentado a su hijo con su carne, Yo He llegado a ese extremo de Amor para comunicarles mis méritos.”

“La Santa Misa Soy Yo mismo prolongando Mi vida y Mi sacrificio en la Cruz entre ustedes. Sin los méritos de Mi vida y de Mi Sangre, ¿qué tienen para presentarse ante el Padre? La nada, la miseria y el pecado…”

“Ustedes deberían exceder en virtud a los Ángeles y Arcángeles, porque ellos no tienen la dicha de recibirme como alimento, ustedes sí. Ellos beben una gota del manantial, pero ustedes que tienen la gracia de recibirme, tienen todo el océano para beberlo.”

La otra cosa de la que habló con dolor el Señor fue de las personas que hacen un hábito de su encuentro con Él. De aquellas que han perdido el asombro de cada encuentro con Él. Que la rutina vuelve a ciertas personas tan tibias que no tienen nada nuevo que decirle a Jesús al recibirlo. De no pocas almas consagradas

que pierden el entusiasmo de enamorarse del Señor y hacen de su vocación un oficio, una profesión a la que no se le entrega más que lo que exige de uno, pero sin sentimiento…

Luego el Señor me habló de los frutos que debe dar cada comunión en nosotros. Es que sucede que hay gente que recibe al Señor a diario y que no cambia su vida. Que tienen muchas horas de oración y que hace muchas obras, etc. etc. Pero su vida no se va transformando y una vida que no se va transformando, no puede dar frutos verdaderos para el Señor. Los méritos que recibimos en la Eucaristía deben dar frutos de conversión en nosotros y frutos de caridad para con nuestros hermanos.

Los laicos tenemos un papel muy importante dentro de nuestra Iglesia, no tenemos ningún derecho a callarnos ante el envío que nos hace el Señor como a todo bautizado, de ir a anunciar la Buena Nueva. No tenemos ningún derecho de absorber todos estos conocimientos y no darlos a los demás y permitir que nuestros hermanos se mueran de hambre teniendo nosotros tanto pan en nuestras manos.

No podemos mirar que se esté desmoronando nuestra Iglesia, porque estamos cómodos en nuestras Parroquias, en nuestras casas, recibiendo y recibiendo tanto del Señor: Su Palabra, las homilías del sacerdote, las peregrinaciones, la Misericordia de Dios en el Sacramento de la confesión, la unión maravillosa con el alimento de la comunión, las charlas de tales o cuales predicadores.

En otras palabras, estamos recibiendo tanto y no tenemos el valor de salir de nuestras comodidades, de ir a una cárcel, a un instituto correccional, hablarle al más necesitado, decirle que no se entregue, que ha nacido católico y que su Iglesia lo necesita, ahí, sufriente, porque ese su dolor va a servir para redimir a otros, porque ese sacrificio le va a ganar la vida eterna.

No somos capaces de ir donde los enfermos terminales en los hospitales y rezando la coronilla a la Divina Misericordia, ayudarlos con nuestra oración en ese momento de lucha entre el bien y el mal, para librarlos de las trampas y tentaciones del demonio. Todo moribundo tiene temor y el solo tomar la mano de uno de ellos y hablarle del amor de Dios y de la maravilla que lo espera en el Cielo junto a Jesús y María, junto a sus seres que partieron, los reconforta.

La hora que estamos viviendo, no admite filiaciones con la indiferencia.

Tenemos que ser la mano larga de nuestros sacerdotes para ir donde ellos no pueden llegar. Pero para ello, para tener el valor, debemos recibir a Jesús, vivir con Jesús, alimentarnos de Jesús.

Tenemos miedo a comprometernos un poco más y cuando el Señor dice:

“Busca primero el Reino de Dios y lo demás se te dará por añadidura”, es el todo hermanos. Es el buscar el Reino de Dios por todos los medios y con todos los medios y… ¡abrir las manos para recibir TODO por añadidura; porque es el Patrón que mejor paga, el único que está atento a tus menores necesidades!

Hermano, hermana, gracias por haberme permitido cumplir con la misión que se me ha encomendado: hacerte llegar estas páginas.

La próxima vez que asistas a la Santa Misa, vívela. Sé que el Señor cumplirá contigo la promesa de que “Nunca más tu Misa volverá a ser la de antes”, y cuando lo recibas: ¡Ámalo!

Experimenta la dulzura de sentirte reposando entre los pliegues de Su costado abierto por ti, para dejarte Su Iglesia y Su Madre, para abrirte las puertas de la Casa de Su Padre, para que seas capaz de comprobar Su Amor Misericordioso a través de este testimonio y trates de corresponderle con tu pequeño amor.

Que Dios te bendiga en esta Pascua de Resurrección.

Tu hermana en Jesucristo Vivo,

Catalina

Misionera laica del Corazón Eucarístico de Jesús

PEDIDO ¡¡¡URGENTE!!!


ESTE TRECE DE MAYO (Viernes), DESEO UNA CADENA MUNDIAL DE ORACIÓN DEL SANTO ROSARIO. CADA CRIATURA HUMANA DEBE CONSAGRARSE A NUESTROS SAGRADOS CORAZONES. ES IMPORTANTE QUE LA HUMANIDAD SE UNA Y LA ORACIÓN DEL SANTO ROSARIO SEA SIN INTERRUPCIÓN EN TODO EL MUNDO.

(Favor Compartir con sus amistades).

Santa-Virgen

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA

8 DE MAYO DEL 2016

Hijos amados, el sol se mantiene en constante ebullición, del cielo descenderá una gran señal que llegará a la Tierra, el meteorito hará devastación. No lo ignoran las potencias, no lo ignoran ustedes, todos han sido alertados por Mi Hijo y por Mí, esta señal causará espanto dejando muerte a su paso, el tsunami se elevará y en instantes usurpará la vida (si no me equivoco, este es el AJENJO que nos habla el Apocalipsis).

JUVENTUD QUE CAE EN LA BAJEZA DEL ERROR. ¡CUÁNTO LAMENTARÁN LOS PADRES DE FAMILIA QUE NO HAN LLEVADO A SUS HIJOS A CONOCER A MI HIJO!

Oren hijos Míos, oren, en el mundo las industrias cierran, la economía cae en desplome, y el hombre busca a los culpables.

Oren hijos Míos, oren por Argentina, padece por el hombre, se precipita el dolor. El clima será implacable causará mayor dolor. La convulsión no espera, se enardecen las mentes. (1)

Oren hijos Míos, oren por Estados Unidos, su tierra se estremece con fuerza, el debilitamiento llega, sus habitantes han caído en un gran error, la política como nunca, antes se detendrá (2).

Oren hijos Míos, oren por Italia, llega su pesadilla en medio del tormento, los volcanes rugen, los dormidos despiertan, el Vesubio grita y los hombres corren sin tiempo. Los hombres de poder económico desearán compartir su riqueza, pero será tarde, demasiado tarde. (3)

Oren por Rusia, despierta el que dormía en aparente paz (4).

Oren hijos Míos, amen y adoren a Mi Hijo, permanezcan en Fe, para que los vientos no les dobleguen ante los pasos del gran tirano de la Humanidad.

La Tierra habla al hombre, pero el hombre no le ha escuchado ante los instantes de gran compromiso con el mal.

Lo mundano permanece y recrudecerá, dando rienda suelta al mal, Mis hijos se sentirán morir. No se aparten de Mi Hijo, recíbanle dignamente preparados.

Ustedes hijos Míos, esperen con paciencia y en Fe. Serán testigos del Ángel de Paz que Mi Hijo dará a Sus fieles para que no sean oprimidos por la maldad del anticristo.

Mensaje completo en:
http://www.revelacionesmarianas.com/

IMPORTANTE, NO LO IGNOREN


Amados hijos, las tormentas serán cada vez más frecuentes, tanto que sentirán temor. Las olas se levantarán en uno y otro lugar, sin que la ciencia logre advertirles. Ustedes ignoran que esto sucede a raíz del movimiento de las fallas tectónicas en las capas de la Tierra.

Hijos Míos, llegarán a estremecerse ante los eventos y la furia de la Naturaleza, verán con perplejidad la potencia con que el mar penetrará en la tierra y derribará lo que el hombre cree indestructible. En Mi Dolor anticipo la furia de los Elementos: los volcanes inactivos sorprenderán a la Humanidad, la Tierra se duele ante la indiferencia del hombre hacia su Creador.

Santa-Virgen

¿QUÉ ESPERAN, HIJOS MÍOS, PARA REGRESAR ANTE MI HIJO?

No les oculto que la carestía se hará sentir en todo el mundo: ricos y pobres padecerán hambre, el dinero no será medio para adquirir alimento, ni vestimenta, ni medicamentos. Ante la economía caída, nada será válido para la subsistencia humana hasta que se dispongan a colocarse en su cuerpo el sello de la bestia, el microchip, que los gobernantes de las Naciones exigirán a sus pueblos para entregarlos en manos del anticristo.

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA

DADO EN ROSARIO SANTA FE, ARGENTINA

2 DE MAYO DEL 2016

Mensaje completo en:

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La tierra y la naturaleza están en armonía con Dios, y al buscar esta armonía con el hombre y no encontrarla está reaccionando para advertir al hombre que debe volver a Dios.